Las primeras noticias del Archivo Municipal datan del siglo XV. Un siglo más tarde, el escribano guardaba, con permiso del Ayuntamiento y por razones de seguridad, los documentos en su propia morada. El volumen de papeles creció y se trasladó por las sucesivas casas consistoriales hasta que en el siglo XX, se habilitó una sala en la planta baja del Ayuntamiento. En 1944 se ubicó en el piso más alto y ahora, en el XXI, la traspasa. El archivo vuelve a los hogares, no sólo de la ciudad, sino de todo el mundo a través de internet. A golpe de ratón se accede a más de 72.000 documentos digitalizados que recorren la historia de la capital.
«El proceso empezó en 1990. Todo el mundo piensa que es escanear, pero no es tan fácil. Para las actas, por ejemplo, se tuvo que emplear un escaner aéreo», aclaró la archivera municipal, Ana Herrero, que presentó ayer, con el concejal Agustín Iglesias Caunedo, un proyecto donde ya se han invertido 250.000 euros. «El objetivo es difundir y poner al alcance los fondos; habrá mayor agilidad, se sacarán las copias más fácil y se conservarán mejor los documentos a partir de ahora», resumió el edil.
Para acceder a las imágenes, basta con entrar en el portal del Ayuntamiento de Oviedo ('www.oviedo. es'). De ahí, un enlace vincula con la página del Archivo Municipal, que ofrece un abanico de documentos para descargar y estudiar: pergaminos de 1214 a 1491, libros de acuerdos de 1498 a 1643, padrones de vecindad a 1.536 a 1831 o justificaciones de hidalguías de 1470 a 1854, que se pueden consultar por los apellidos. Otro apartado agrupa 164 postales que muestran la transformación de la ciudad en el siglo XX, con imágenes de edificios y calles por donde transitaban el tranvía y carruajes tirados por caballos.
Prioridades
Pero, ¿por qué se digitalizaron primero estos documentos y no otros? La antigüedad no fue el criterio empleado. De hecho, hay folios del siglo pasado en peores condiciones de conservación que los de hace 400 años, cuando se empleaba papel de mayor calidad. «Se dio prioridad a los de carácter histórico, cuyo manejo se deteriora con el uso. Los libros de actas y el padrón siempre se usan cuando se hace un estudio», aclaró la archivera.
Entre tanta documentación, las anécdotas surgen en cada papel. El texto más antiguo digitalizado es un pergamino de 1241 donde el rey Alfonso IX regala unos prados a los vecinos del barrio de Ventanielles, que acogía un gran mercado. Y dos siglos más tarde, se empezaron a archivar las justificaciones de hidalguía, más valiosas de lo que se piensa en un principio: aquéllos que acreditanse el título quedaban exentos de la renta a pagar a la Real Hacienda.
La documentación ocupa un espacio digital de 4 terabytes (cuatro millones de bytes) y va a continuar creciendo. «Caunedo acaba de firmar la segunda fase, que serán los libros de registro civil de 1841 a 1870, hasta que el Estado asumió esa función», avanzó Herrero. Su filmación llevará su tiempo: los responsables municipales hicieron, como prueba, la filmación de los documentos de 1841, año en se registraron los nacimientos, las bodas y las defunciones de 1.114 personas.
La descarga de todos los archivos de la web resulta gratuito para los usuarios, lo que no es tan habitual. Para consultar un documento del Archivo Nacional de Inglaterra, por ejemplo, hay que pagar 5 libras por cada imagen.