La vida en algunos pueblos del municipio de Lena ha variado desde la llegada al concejo de las obras del AVE. Al menos, eso es lo que denunciaron ayer los vecinos, que se siente afectados y «desamparados» ante una serie de actuaciones que, apostillan, les están «complicando la convivencia diaria». Los vecinos han dado a conocer la situación a todos los organismos e instituciones que les han querido escuchar. Ahora, los habitantes de los trece pueblos afectados, reunidos en la plataforma de trabajo El Mesqueiru, han explicado sus problemas en una carta que han enviado al Defensor del Pueblo, a quien solicitan que abra «un expediente para investigar los hechos», con el fin de que las obras del AVE se realicen de acuerdo con el proyecto legal aprobado por los organismos competentes y «no según modificaciones y caprichos espontáneos de cada empresa implicada en las contratas».
En la carta, los vecinos, respaldados por cerca de un millar de firmas, aportan 41 quejas recogidas entre todos los pueblos del concejo afectados por la Variante, entre La Pola y Los Pontones, lo mismo que por los valles del Huerna y del Pajares.
Así, este colectivo quiere explicar la existencia de algunas instalaciones irregulares, la entrada en fincas particulares sin el pertinente permiso, posibles daños medioambientales, fuentes naturales y ríos contaminados, y expropiaciones irregulares e ilegales. Señalaron que la mayoría de las propiedades expropiadas «a la fuerza» y a precios «ridículos» están sin pagar. «Se quieren quedar con las tierras; posiblemente para especular con ellas en el futuro».
Además, los vecinos informan al defensor del pueblo de que su vida ha cambiado debido a que prácticamente a diario soportan «una gran circulación de camiones de altísimo tonelaje, suciedad en carreteras y caminos, y cortes de carretera». Pero, además, reclaman que «nunca se nos ha dado información sobre la repercusión de las obras en los pueblos y los posibles cambios que acarrearán». Por ello, reclaman una copia del proyecto medioambiental y del proyecto de fin de obra.
Paisaje castigado
Los vecinos no sólo mostraron su preocupación por los cambios en sus vidas, sino también por los que desde el inicio de las obras vienen afectando al paisaje. Afirman que son numerosas las fincas que han desaparecido bajo «la fuerza de las máquinas, que han cambiado el verde natural por el marrón». Además, apuntan que fuentes como la del Pancuyareo «han ido reduciendo su caudal hasta quedar totalmente secas», como también ocurrió con el manantial que surtía de agua al pueblo de Traslacruz.
Por ello, este colectivo de vecinos del concejo concluye que «exigimos responsabilidades, soluciones y compensaciones inmediatas».