Directivos con un alto potencial y líderes que han llegado a sus puestos por su nivel de conocimientos, pero que desgastan con facilidad a su equipo, son los principales protagonistas de los procesos de 'coaching'. Esta disciplina que llegó a España hace unos 10 años ayuda a que los directivos se atrevan a dar pasos hacia delante y ampliar las perspectiva desde la que se intentan solucionar los problemas. Así lo explicó ayer, en el 43 Congreso Nacional de la Asociación Española de Dirección y Desarrollo de Personas, una de las pioneras de la materia en España la Managing Director de Consultoría de Norman Broadbent, Vivian Acosta.
-Esta muy de moda y a menudo lo escuchamos, ¿pero qué es el 'coaching'?
-Es un entrenador que ayuda a la mejora profesional de las personas. El 'coaching' cubre una necesidad que existía en niveles altos de dirección. Normalmente estos ejecutivos realizaban master que trabajan sobre los conocimientos y dejan a un lado la persona. No te enseñanza cómo dirigir, cómo motivar y gestionar. Este espacio es el que ocupa el 'coaching'.
-¿Cómo es el proceso de cambio?
-Tiene que ser un proceso voluntario. El 'coach' (entrenador) y el 'coachee' (entrenado) recorren un camino juntos hasta que se logre lo que se quiere. El 'coach' ayuda a hacer visible aquello que resulta invisible porque en muchas ocasiones durante las careras profesionales hay que dar pasos importantes. La duración media de este camino oscila entre las 6 y 9 sesiones, una al mes.
-¿Cómo se consigue que los directivos tengan claro lo que quieren?
-Se trabaja mucho con preguntas. Qué quieres ser, hacer o tener. Ésta es la base de trabajo y a partir de ahí se construye el camino real. Si contestas a estas preguntas, estás marcando el recorrido. El problema es que en nuestro día a día no tenemos tiempo para llegar a este nivel de profundidad. El 'coaching' te ayuda a parar.
-Una vez que se logran los resultados deseados, ¿puede haber un retroceso en la conducta de los directivos?
-No. Es un proceso de aprendizaje y cuando interiorizas algo, como la necesidad de confiar y tratar adecuadamente a tu equipo, no lo olvidas. Es como los niños cuando aprenden los colores, ya no hay marcha atrás.
-¿La figura del 'coach' es necesaria por el tipo de sociedad?
-Creo que una parte importante de la existencia del 'coaching' está en el sistema educativo. En la enseñanza te valoran por las respuestas que das, pero no te enseñan a hacerte preguntas. En definitiva, el 'coach' es un experto en hacer preguntas para que los clientes amplíen su campo de observación.
-¿Su trabajo puede ayudar en la actual crisis económica?
-Es fundamental. Estamos inmersos en unos momento de cambios e incertidumbres muy importantes. Hay una generación de directivos que nunca han vivido problemas como estos y se enfrentan a situaciones complejas. El 'coaching' apoyará durante estos años la labor de los ejecutivos .
-¿Todo el mundo puede ser 'coach' o se necesitan cualidades especiales?
-La sensibilidad es fundamental. Tiene que haber una actitud vital de ayuda al otro porque si no hay esa actitud, no puedes hacer nada. Para mí lo mejor es la satisfacción personal que sientes cuando ves los resultados. La empatía es fundamental. En muy poco tiempo tienes que contar a un desconocido cosas que nunca has comentado con nadie. Hay ocasiones en las que si el 'coach' no ve química, le aconseja algún otro compañero que le va ayudar mejor.
-¿Hay muchos farsantes en la profesión?
-Muchos. Hay mucho intrusismo. Te encuentras con personas que ejercen de 'coach' sin las horas de experiencia necesarias y sin formación. El 'coaching', como todo, se aprende. Me parece una irresponsabilidad ética porque en lugar de ayudar a los clientes se les lía aún más. La comisión ética de la Internacional Coaching Federation (ICF), de la que formo parte, tiene un amplio espacio que liderar.
-¿El 'coaching' también ayuda en los problemas personales de cualquier ciudadano?
-Existe el 'life coaching' que ayuda a personas con problemas familiares a ser feliz. A veces ocurre que algunos directivos inician un proceso de 'life coaching' y se dan cuenta de que no quieren seguir en sus puestos y los abandonan para dedicarse a cosas completamente diferentes.