La tragicomedia de la restauración de la iglesia de Santa Eulalia de Abamia suma y sigue. La Consejería de Cultura y el Ayuntamiento de Cangas de Onís anunciaron el pasado mes de noviembre su intención de invertir 58.000 euros en la modificación de ciertos aspectos de la rehabilitación del templo románico emplazado en Corao que han generado malestar entre los vecinos de la zona. Por su parte, el Partido Popular, que visitó ayer la iglesia, se mostró muy crítico con la actuación desarrollada por el Principado en materia de conservación del patrimonio histórico. «O lo abandonan durante años o lo rehabilitan de cualquier manera», recriminó el diputado del PP responsable en materia de Patrimonio, Emilio Pérez Cueva.
El caso de la iglesia de Abamia, continuó, «ha pasado por los dos estados: primero estuvo abandonada y en los dos últimos años ha sido víctima de un despropósito» del que culpó directamente a la consejera de Administraciones Públicas, Ana Rosa Migoya, quien fuera responsable del área de Cultura cuando se inició el proyecto de restauración del templo. Ahora, el PP pedirá la interpelación urgente de la responsable actual de Cultura en el Principado, Mercedes Álvarez, para que «aclare qué es lo que se va hacer en este proyecto de restauración de lo ya restaurado».
En principio, la intención de la consejería es retirar el estuco de los contrafuentes y eliminar todo el mobiliario ubicado en las inmediaciones del edificio. No obstante, el proyecto que firma Javier Arbesú deja para futuras intervenciones la reposición del revoque en el resto de la fachada y nada dice de su retirada, una de las principales reivindicaciones de la Asociación Cultural de Abamia, que llegó a recoger más de mil firmas para exigir un cambio de criterio en la restauración y dejar la piedra vista de este edificio, que data del siglo XIII, y en el que, se dice, fuera enterrado el Rey Pelayo. «Queremos que nos explique qué es lo que se va hacer exactamente y, cuando nos conteste, presentaremos una moción a la Junta del Principado para que tengan en cuenta nuestro punto de vista», anunciaba el diputado del PP por el Oriente, Juan Ángel Bustillo.
«Nueva moda»
En este sentido, el PP reclamó al Principado que de forma «inmediata» inicie los trabajos previstos tanto en el templo como en el entorno y que «delimite el espacio de Bien de Interés Cultural para proteger el templo de nuevas actuaciones de este tipo». Además, recriminó al Gobierno del Principado su «nueva moda de poner estuco» bajo «criterios técnicos muy discutibles» y le instó a restaurar las pinturas que existen en su interior y que datan de finales del siglo XIV y principios del XV.
Los diputados populares, que visitaron el templo acompañados de los concejales José Manuel González Castro y Liliana Gonzalo, exigieron también que se respeten las tradiciones y «que no adulteren las leyendas que rodean al templo».