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AVILÉS - GIJÓN - OVIEDO | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 8 febrero 2012

Oriente

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Cangas reivindica la labor del canónigo de Covadonga Máximo de la Vega en la remodelación del Santuario
05.03.09 -

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Una figura en el olvido
Javier Remis muestra una imagen de Máximo de la Vega./ S. S. M.
Se habla sobre el papel del obispo Benito Sanz y Fores y de Roberto Frassinelli en la construcción del camarín de la Cueva Santa y de la imponente Basílica, pero pocos han oído hablar de la figura del canónigo Máximo de la Vega, al que apodaron las gentes de la comarca 'el soberano'. Pocos saben que gran parte del Santuario de Covadonga se debe a su «poderosa iniciativa y valiosa influencia».
La historiografía sobre el Real Sitio no ha reconocido a Máximo de la Vega, ni tampoco al cabildo que él representaba, el importante papel que jugaron en todo lo referente a la renovación, construcción y engrandecimiento del principal Santuario asturiano. Anteayer se hacía justicia en la Casa de Cultura de Cangas de Onís con la presentación del trabajo de investigación sobre este personaje nacido en 1841 desarrollado por Aurelio González Prieto, profesor del IES Rey Pelayo, y Javier Remis Fernández, director del Museo de Covadonga.
El trabajo de investigación fue publicado en el boletín número 168 del RIDEA (Real Instituto de Estudios Asturianos) y el Ayuntamiento de Cangas de Onís ha costeado la edición de una separata que recoge la historia de este canónigo de Covadonga, repartida entre las más de cuarenta personas que acudieron a la presentación. El acto, enmarcado en el ciclo de conferencias 'Martes y...', fue presidido por el alcalde de Cangas de Onís, Alfredo García, y en él participaron no sólo los autores del escrito sino también el abad de Covadonga, Juan José Tuñón.
Los autores glosaron la vida del canónigo de Covadonga que muchos consideran el brazo ejecutor del Cabildo y cuyos restos mortales descansan en Nueva.
Sus orígenes se encuentran en el seno de una familia acomodada de esta localidad llanisca. A los once años ingresó en el seminario de Oviedo donde comienza sus estudios de Latín, Humanidades, Filosofía y, sobre todo, de Teología. En 1866, a los 25 años de edad, obtiene la canonjía en la Real Colegiata de San Fernando en Covadonga. Falleció en 1896.

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