El Consejo de Ministros dio ayer luz verde a Fomento para que contrate los remates de la primera fase de la Variante de Pajares. Esta infraestructura consta de doce túneles y ocho viaductos que permitirán al AVE acceder al Principado bajo la cordillera Cantábrica. Las constructoras están a punto de concluir las labores de perforación, pero han encontrado unos problemas de filtración de aguas que ahora se intentarán remediar.
Para ello, el Gobierno aprobó una inyección de 32,6 millones que servirá también para ejecutar seis nuevas galerías trasversales. Este encargo «se puede considerar preparatorio ya de la segunda fase, la de superestructura», precisan fuentes del Adif, la empresa dependiente de Fomento que coordina las labores de la Variante. Cinco de las galerías albergarán centros de transformación, mientras la sexta será empleada por el futuro sistema de señalización que advertirá a los conductores de los trenes de alta velocidad.
Todas estas labores se desarrollarán en la vertiente leonesa, que es la que presenta un estado de obras más avanzado. Concretamente se ha dispuesto arrancar las tareas en el Lote 1, es decir, en los primeros 11 kilómetros de los macro túneles de la Variante de Pajares. Ese tramo arranca en Pola de Gordón y discurre bajo el arroyo de los Barrios, los valles de Casares y Folledo, y termina bajo la sierra del Rozo, en Folledo (León).
El grueso de la partida permitirá asegurar el aislamiento de los tubos. Las balsas de agua han sido una de las mayores dificultades del tramo leonés. Aunque las tuneladoras han reforzado las galerías del Lote 1 con 71.575 dovelas de 50 centímetros de espesor cada una, las filtraciones obligan aún hoy a evacuar cientos de litros cada día.
Para combatir el problema, Fomento prevé realizar actuaciones en superficie. La idea que manejan los técnicos es reforzar el propio arroyo Alcedo, que pasa sobre el túnel y cuyo caudal podría verse seriamente mermado por las constantes filtraciones.
Presencia del ministro
Mientras Fomento termina la redacción de los contratos de la segunda fase de las obras, una tuneladora está a punto de finalizar la perforación de los macrotúneles de la Variante de Pajares, dos tubos de 24,6 kilómetros cada uno. El túnel Este ya fue calado en septiembre del año pasado. En el Oeste trabaja un topo bautizado como L'Ayalga y al que le restan sólo ocho metros para concluir el avance. Así lo indicó ayer un portavoz del Adif, la empresa dependiente de Fomento que coordina los trabajos en la Variante.
«No se pueden hacer cálculos de cuándo terminará la máquina», matizaron las mismas fuentes. Pese a ello, la perspectiva que maneja Fomento es que el 'topo' termine esta semana su misión durante un acto oficial que presidirá el ministro José Blanco.