Desde que el Delegado del Gobierno en Asturias, Antonio Trevín, confirmara la noticia del cierre definitivo del cruce de La Arquera por «poco más de un mes», han sido muchas las reacciones que se han ido sucediendo en Llanes. Los que más se están pronunciando sobre este tema son los vecinos, que de una manera u otra se ven «bastante afectados» y temen que las restricciones perjudiquen el normal desarrollo del tráfico en la capital llanisca y lleguen a colapsarla.
El cruce, que se cerrará desde las ocho de la mañana de hoy y hasta la medianoche del próximo 31 de agosto, sólo podrá ser utilizado para acceder a Llanes por los vehículos procedentes de Santander. Para los que lleguen desde Oviedo será obligatorio utilizar la salida de Balmori que llega a la capital llanisca cruzando los pueblos
de Celorio y Poo. «El problema de entrar por esta otra zona es que los coches creen que se puede circular a la misma velocidad que por la autovía, y entonces llega el peligro y los accidentes», apuntaba Carmen González, que cruza «cuatro veces todos los días» este tramo desde que comenzaron los cierres en La Arquera y es consciente de los problemas que acarrea. Es por eso que, como complemento a esta medida, Demarcación de Carreteras ha prometido reforzar la señalización en el cruce cerrado al tráfico, estableciendo, entre otras cosas, un control de velocidad mediante radar, a más o menos un kilómetro de distancia del nudo, para garantizar el cumplimiento de los límites de velocidad.
Las previsiones del Ministerio de Fomento son que el peligroso cruce estará completamente terminado a finales de este año o principios del que viene. Esta afirmación también preocupa a algunos vecinos que, como Santos Sánchez, esperan que «merezca la pena este incordio si de verdad se cumplen los plazos y no se alarga esta situación».
Operarios y maquinaria
El portavoz del PP en Llanes, Fidel Sánchez, afirmaba recientemente que «las obras están prácticamente paradas», a lo que Trevín quiso responder con números: En la actualidad hay 181 operarios en los dos tramos y un total de 83 máquinas sobre el terreno. Y así lo confirma Virginia Álvarez, encargada del Hotel 'La Arquera', que dice «escuchar el ruido de las máquinas a todas horas, aunque mientras sea para avanzar en el trabajo no nos molesta, a no ser que se salten las normas».
El descontento generalizado de los vecinos también se debe a las fechas en las que estamos, «los hosteleros vivimos del turismo y no nos pueden paralizar este cruce en pleno verano, y sobre todo sin informarnos con la debida antelación», concretaba Virginia, afirmación a la que se sumaba también José Ramón Rodríguez, taxista de Llanes, que añadía que «esto lo único que va a conseguir es que perdamos turistas, porque no se van a aclarar con las entradas al pueblo».
Otro punto a destacar en el descontento generalizado de los vecinos es «el mal acceso a los pueblos cercanos». Para llegar a pueblos como La Pereda, también ha sido cerrado el desvío por la Arquera, por lo que «no nos queda más remedio que cruzar por Pancar, Parres y Porrúa», destacaba Raúl Villar, industrial de la empresa 'Piensos Raúl', que también se ve afectada a la hora de recibir mercancía, «a nosotros nos surten camiones grandes, que generalmente vienen de la zona de Cantabria, y que se ven obligados a colapsar estas pequeñas poblaciones porque no tienen por donde entrar». Además en otras zonas como San Roque, se están «cortando caminos que los ganaderos usan frecuentemente y que ahora se ven obligados a reemplazar», según comentaba Rita Gómez, alcaldesa pedánea de la localidad.
Hoy se producirá el corte y se sabrá el alcance de los problemas que pueda generar la medida. Los vecinos, siguen expectantes.