José Antonio García Álvarez es, desde hace seis años, regidor de pastos de la Montaña de Covadonga. Viudo, de 37 años y padre de dos hijos, reside en la localidad canguesa de Mestas de Con. Es ganadero a título principal y propietario de Mestas Ganadera, una explotación dedicada a la compraventa de ganado. El colectivo que preside exige el control del lobo y reclama el pago instantáneo de los daños. A título profesional, desea la quiebra del Parque Nacional de los Picos de Europa
-¿Cómo va el balance de daños causados por el lobo en la Montaña de Covadonga?
-Tengo constancia de que 18 terneros fueron abatidos por el lobo y mi teléfono móvil echa humo con llamadas de los pastores. También hay alguna baja entre las ovejas, aunque de carácter testimonial, porque antes subían al puerto más de 4.000 cabezas de ganado menor y ahora se desplazan menos de 500, y además se encierran por la noche al lado de las cabañas vigiladas por mastines.
-¿Cuáles son las exigencias de los ganaderos?
-Bajar la población de lobos a un mínimo soportable, con controles exhaustivos y permanentes; que se aplique la política de enterrar el animal y cobrar el daño de forma simultánea, y que exista una normativa común en las tres comunidades autónomas que forman el Parque Nacional de los Picos de Europa.
-¿Cuántos lobos puede haber ahora en el Parque?
-Según Parques Nacionales, unos 30, aunque los ganaderos estiman que habrá más de 50 ejemplares. Carecemos de estudios, pero si se habla de cinco grupos familiares eso nos lleva al medio centenar de lobos, más alguno que se les habrá olvidado contar. Lo que no queremos es que nos cuenten milongas, porque hace tres años decían que no había ningún lobo en el Cuera y acabaron matando 17.
-¿Cuánto tardan en cobrar los daños?
-En ocasiones transcurren más de 20 meses desde que se certifica el daño por la guardería hasta que lo cobra el ganadero. Queremos que el pago sea instantáneo, cuando el ganadero presente la documentación en la oficina del Parque.
-¿Cómo contempla el futuro del Parque de los Picos de Europa?
-Al haber tres autonomías implicadas es muy posible que se produzca una fractura. Es muy difícil que se pongan de acuerdo socialistas asturianos, regionalistas cántabros y populares de Castilla y León. Para los ganaderos sería bueno que quebrara de una vez, porque Oviedo nos queda muy cerca para arreglar los problemas. De hecho, hoy, cada uno de los tres espacios aplica criterios diferentes y funciona de forma distinta. En Castilla y León se permite abatir lobos y en Cantabria se tolera.
-Mientras los ganaderos están a la espera de que se cumplan sus peticiones ¿se van a quedar con los brazos cruzados?
-Cabe la posibilidad de que iniciemos movilizaciones y si hay que ir a la guerra espero recibir el apoyo de mis colegas. A primeros de septiembre voy a convocar una reunión con presencia de los doce celadores y de los 20 ganaderos con mayor peso específico en la Montaña de Covadonga. Allí recabaré sus puntos de vista y actuaremos en consecuencia, posiblemente en la zona de Los Lagos. Ya me brindaron su ayuda ganaderos de otros concejos, pero si no encuentro el aliento suficiente entre los míos es posible que presente la dimisión como regidor de pastos.
-¿Cómo va su batalla con los grupos ecologistas?
-Les recomendaría que estén en contacto con los ganaderos de Cangas de Onís y que se dejen de dar caña a través de internet. El turismo llega a Covadonga por la belleza del paisaje y el verdor de las majadas, y eso se debe a los ganaderos y a su sistema de trabajo durante sucesivas generaciones. El Parque de los Picos de Europa es el más emblemático de España por la herencia recibida de nuestros antepasados ganaderos. Y gracias a nosotros aquello es un jardín, hay yeguas, vacas, ovejas y cabras y se produce el queso de Gamonéu.
-Algo habrán aportado los ecologistas en estos años.
-Nada, salvo zancadillas a los pastores y patadas a la dirección del Parque. Y el colectivo Ulex, de Cangas de Onís, es el peor de todos porque miente de forma descarada y trata de llevar a la confusión. Aquí todos nos conocemos y sabemos el pasado de las personas que hoy forman Ulex. El Parque existe gracias a los ganaderos y no a los consejos de listillos del año 2009.