El Comercio

Alfredo Carreño se siente víctima de un «juego de trileros» entre el PP e IU

Alfredo Carreño.
Alfredo Carreño. / Mario Rojas
  • El portavoz socialista en el Ayuntamiento de Oviedo cree que sus derechos como concejal han sido vulnerados al incluir el equipo de Gobierno la votación del dictamen de la comisión de investigación del Calatrava en un pleno en el que sabían que no iba a estar.

El portavoz socialista en el Ayuntamiento de Oviedo, Alfredo Carreño, ha asegurado hoy que sus derechos como concejal han sido vulnerados y que ha sido víctima de un "juego de trileros" entre PP e IU al incluir la votación del dictamen de la comisión de investigación del Calatrava en un pleno en el que sabían que no iba a estar.

En ese pleno, celebrado el pasado 30 de julio, se rechazó también una moción para debatir la situación de la situación del edil popular Jaime Reinares, apartado de toda responsabilidad tras haber sido condenado a un año de prisión por revelación de secretos.

Lo que no ha aclarado Carreño es si seguirá en el cargo tras las responsabilidades que le ha exigido el PSOE local por su ausencia de ese pleno, por encontrarse de vacaciones con su familia en Tailandia.

"Ya veremos. Ya tomaré una decisión sobre la dimisión cuando melo pidan", ha afirmado el portavoz socialista al ser preguntado sobre qué postura piensa adoptar si la Agrupación Municipal Socialista de Oviedo (AMSO) se lo pide.

El portavoz socialista, que se reunió ayer con el secretario de la AMSO, Wenceslao López, ha asegurado que las relaciones entre el grupo y la agrupación socialista "se pueden mejorar" y que eso están trabajando desde hace tiempo.

Carreño ha aclarado que la AMSO puede hacer esa petición, pero que son sus compañeros en el grupo municipal los que tienen la potestad de apartarle de la portavocía.

Con ellos abordará este asunto cuando lleguen los tres que se encuentran de vacaciones, ha asegurado Carreño en una rueda de prensa en la que ha incidido que considera vulnerados sus derechos como edil y que está estudiando pedir la nulidad de ese pleno en el que su presencia hubiese cambiado todas las votaciones, que se resolvieron finalmente con el voto de calidad del alcalde.

Según la versión de Carreño, el concejal popular Gerardo Antuña le aseguró en junio que el pleno podía celebrarse el 29 o 30 de julio, pero que no iban asuntos importantes, tan sólo uno relativo a la dotación de presupuesto a la Fundación de Cultura.

Varios días antes al pleno de julio, el presidente de la comisión de investigación de los palacios y portavoz municipal de IU, Roberto Sánchez Ramos, pidió que se incluyese al margen del orden del día la votación del dictamen.

Según Carreño, el portavoz de IU sabía que no él no iba a estar en ese pleno, por lo que no entiende qué le llevó a presentar la propuesta para debatir el dictamen en esa fecha.

"O no sabe contar o sabía lo que pasaría", ha afirmado Carreño tras afirmar que ha sido víctima de un "juego de trileros a dos manos e impropio" porque, en su opinión, el alcalde, Agustín Iglesias Caunedo, y Sánchez Ramos maniobraron para que se perdiese la votación del dictamen de los palacios.

Ha asegurado que todos sabían, incluidos sus compañeros de grupo desde el 23 de junio, que a finales de julio estaría de vacaciones con su familia, al igual que ha hecho durante los últimos años, en los que siempre ha sido respetado su viaje a la hora de fijar el pleno correspondiente a dicho mes.

Asimismo, ha anunciado que en el pleno de septiembre el PSOE volverá a pedir que se debata la situación del concejal Jaime Reinares y que no descarta, como ha pedido Foro, apoyar la reapertura de la comisión de investigación "porque no se consultó con nadie su cierre".

Gerardo Antuña, por su parte, ha calificado de "ridículo" el papel que están jugando los socialistas en este asunto en el que, en su opinión, se ve que sólo piensan en sus intereses de partido y no en el de los ovetenses.

Según el concejal popular, lo que debe decir claro el portavoz socialista es que su compañero de grupo Manuel Ángel Rodríguez votó en la junta de portavoces previa al pleno del 30 de julio a favor de que se incluyese también el dictamen del Calatrava y la moción sobre Reinares.

Los socialistas, según Antuña, sabían que su portavoz estaba en Tailandia, al igual que conocían, "y querían aprovecharse" de que que él estaba de viaje y la edil Inmaculada González, de baja.

Ésta última, se sintió con fuerzas para pedir el alta e ir al pleno, al igual que hizo él, ha señalado en rueda de prensa, porque adelantó su vuelta al saber el contenido del pleno.

"Carreño podía haber hecho lo mismo o haber negociado con otros grupos otra fecha", ha señalado Antuña, que ha afirmado que si no lo hizo es porque no quería estar en Asturias esos días, en los que se celebraba un congreso de la Federación Socialista Asturiana.

En su opinión, lo que no puede hacer es culpar al alcalde de Oviedo de lo sucedido, y menos de que él no supiera que dos o tres días antes del pleno se incorporasen esos dos asuntos al margen del orden del día y con el apoyo del PSOE. EFE