El Comercio
Farolas en Ventura Rodríguez.
Farolas en Ventura Rodríguez. / PIÑA

El Ayuntamiento cambiará 1.325 luces de las 49.038 del alumbrado

  • Endesa-Enel presenta la mejor oferta económica con una rebaja sobre los 1,1 millones de euros de la licitación de casi el 40%

El Ayuntamiento ha licitado el contrato de lo que llama primera fase del proyecto de sustitución de luminarias del alumbrado público, que afecta a varias calles del centro, Pumarín, Guillén Lafuerza o Silla del Rey, y supondrá una inversión de hasta 1,1 millones de euros. Si bien la mejor oferta en lo económico de las 17 presentadas al concurso, la de la UTE Endesa-Enel, rebaja esa cifra casi en un 40%.

Los trabajos comprenden las colocación de 1.325 luces 'led' en sustitución de las de vapor de sodio que montan las farolas 'isabelinas' actuales de estas calles, incluyendo el cambio del fanal por uno de nuevo diseño de la misma casa ya denominado 'modelo Oviedo'. Con la medida el Ayuntamiento pretende reducir su gasto en energía, reduciendo potencia instalada y consumo.

Es una lucha desigual. La factura de la luz se ha encarecido un 70%, de media, desde 2008. También para los ayuntamientos. El de Oviedo lleva años empeñado en reducir el consumo, ya que lo de rebajar el gasto con subidas anuales de las tarifas próximas al 12% es casi imposible. En el último contrato de suministro, adjudicado este año, logró rebajar el gasto a 4,8 millones. Un millón menos que la licitación, pero apenas 500.000 euros menos que el consumo facturado en 2008. Y eso tras apagar la mitad de las farolas todas las noches, invertir miles de euros en placas solares y reguladores o reducir las potencias contratadas para varios equipamientos.

Oviedo tiene un problema en forma de farola isabelina, 33.200 de las 49.038 lámparas de alumbrado público corresponden a este modelo ineficiente y caro de mantener. La conservación del alumbrado se lleva otros 1,2 millones de euros al año, en parte porque, casi con la misma superficie que Gijón y con menos población, el concejo tiene 4.000 bombillas más.

El equipo de gobierno, tras descartar incluir en el contrato de suministro incentivos para la renovación del alumbrado y tras varias pruebas, ha licitado esta primera fase que apenas supone la sustitución del 2,7% del total de lámparas del alumbrado público. La mayor parte de estas son de vapor de sodio de alta presión -33.200 de las 34.748 de la zona urbana- que tienen un alto rendimiento y reproducen los colores de forma aceptable. Mientras que las nuevas lámparas 'led' dejan una luz blanca quelo hace más difícil. Pero el problema no es solo la bombilla, sino la farola Bailén, las isabelinas, de las que hay unas 15.000 en la ciudad. Los fanales son poco eficientes, «desperdician», según los técnicos, mucha luz hacia el cielo e incumplen la normativa actual. Las que tienen varios brazos hacen, además, sombras.

El último intento de reducir la factura fue, curiosamente, acabar con el programa de apagado selectivo de la mitad de la potencia a partir de determinada hora puesto en marcha en 2008.Se hizo a las bravas, ya no hay apagado a las 22.30 0 23.00 horas. La mitad de las farolas ya no se encienden ni siquiera unos minutos al año.