El Comercio

«Los encuentros de L'Alderique son abiertos y no hay orientación política»

«Los encuentros de L'Alderique son abiertos y no hay orientación política»
  • Sustituye a César Álvarez al frente de la tertulia y avanza que entre los futuros temas figuran el Museo de Bellas Artes o la soledad de El Cristo

  • José María Pérez Presidente de L'Alderique

José María Pérez es, dice, «palentino de nación y asturiano de pación». Llegó al Principado por motivos laborales en 1958, y se quedó para siempre. Aquí han nacido sus cinco hijos y ha desarrollado una intensa carrera profesional, en la que ha ejercido desde abogado a director de una residencia universitaria, pasando por ser secretario del Jurado de Expropiación Forzosa, secretario general de la Delegación de Gobierno o jefe del área de Procedimientos Catastrales de la Gerencia del Catastro. Reconoce que ha hecho «demasiadas cosas», con la suerte de que «no me arrepiento de ninguna». Ahora, ya jubilado, es el nuevo presidente de la Tertulia L'Alderique. Como gran conversador, defiende los coloquios serenos y el saber escuchar, la esencia los encuentros.

Es el nuevo presidente de la asociación cultural L'Alderique.

Sí, era el vicepresidente y con el cese voluntario de César Álvarez los demás miembros del colectivo determinaron que me hiciera cargo de la tertulia hasta que aparezca la persona idónea para dirigirla.

¿Habrá variaciones?

Se ha decidido que se mantenga el formato de la tertulia y de los encuentros, sin perjuicio de que introduzcamos alguna novedad.

¿De dónde viene el nombre de L'Alderique?

Alderique es una palabra asturiana y quiere decir acción y efecto de hablar, de tertuliar. Y aldericar es hablar una cantidad indeterminada y pequeña de personas de algún tema presentando argumentos.

¿Cómo nació la tertulia?

En 2004-2005, un grupo de amigos nos reuníamos en un bar para hablar de lo que pasaba por el mundo. Los que formábamos ese núcleo fundacional de la tertulia decidimos, a partir de 2006, darle un poco más de normalidad, pero sin ningún tipo de formalismo. Hasta que posteriormente constituimos la asociación cultural, sin ánimo de lucro. La finalidad es charlar sobre diversos temas de actualidad. Después decidimos que había que salir a la calle para realizar los encuentros culturales. Son una prolongación de la tertulia, abiertos a amigos o cualquier interesado. Se celebran cada dos meses en el hotel Regente.

¿Cómo los preparan?

En la tertulia. Los socios fundadores elegimos el tema y buscamos a la persona experta en él. La primera persona que inauguró los encuentros fue el actual obispo de Ciudad Rodrigo, Raúl Berzosa.

¿Siguen algunas pautas?

No tenemos ni orientación política, ni preferencias ideológicas, ni encuadres determinados. Es una actividad abierta e independiente. Por aquí han intervenido como invitados el filósofo Gustavo Bueno, el expresidente del Principado Pedro de Silva, el difunto empresario José Cosmen Adelaida, la consejera María Jesús Álvarez, el exsecretario de Estado de Economía José Manuel Campa, el rector Vicente Gotor, el arzobispo Jesús Sanz, el también difunto presidente de la Caja Rural Román Suárez Blanco, el magistrado y ahora dedicado a la abogacía Agustín Azparren, el presidente del TSJA, Ignacio Vidau, y en una ocasión nos permitimos el lujo de invitar a la madre abadesa de Las Pelayas, Sor Rosario del Camino Fernández-Miranda, que fue una cosa extraordinaria y tuvo un éxito tremendo. También han pasado catedráticos como Francisco Bastida, Juan Vázquez, María Paz de Andrés, Ramón Punset o Leopoldo Tolivar. Y de quien guardamos un gratísimo recuerdo es de Carlos López-Otin. El último, el ingeniero de Minas Vicente Luque. Unas 40 personas ha habido en los encuentros.

Dice que son abierto, pero muchas personas no pudieron asistir al de la abadesa de Las Pelayas. Se quedaron fuera.

Consideramos que en el encuentro no debe haber más de 25 personas, porque si no se convierte en una conferencia perdiendo el carácter de tertulia. Por principio eludimos el debate, la discusión. Queremos que la personalidad intervenga y después entablar un coloquio. Que la gente pregunte uno por uno para que, con todos los respetos, no se convierta en los debates de la televisión o la radio. No queremos enfrentamientos, si no que todo discurra en un ambiente de sosiego. También hay que tener en cuenta que no es gratis. Los asistentes pagan una cena y el alquiler del salón.

¿Y por qué, al menos generalmente, no van mujeres?

Alguna vez ha asistido alguna señora. Lo cierto es que la mayoría son partidarios a que aquello solo sean hombres, pero yo me opongo. De hecho vamos a dar entrada a quien del sexo femenino nos solicite asistir a los encuentros, y en igualdad de condiciones que los varones. Si cualquier señora quiere asistir a los encuentros, desde ya puede hacerlo. En absoluto somos una tertulia machista, ha sido un poco la inercia... pero queda corregido. Lo que tienen que hacer es llamar.

¿Adónde?

A Benito Alonso, a José Luis Macías o a mí mismo.

¿Quiénes son los socios fundadores?

César Álvarez, Rafael Secades, Pedro Rodríguez Cortés, Raimundo Roces, José María Casielles, José Avelino Telenti, Benito Alonso, José Antonio Coppen y yo mismo.

En Oviedo ha habido muchas tertulias, pero no quedan huellas de ellas. Ustedes acaban de editar un libro para pervivir en el tiempo.

Nos dijo César Álvarez que unos estudiantes buscaban documentación para una tesis sobre las tertulias de Oviedo, y no habían encontrado nada, y eso fue lo que le sugirió la idea de condensar en unos libros los encuentros. Los han encuadernado Las Pelayas. Hay quien se interesó especialísimamente por el libro, como Pepe Cosmen, el barón de Grado, el director del Banco Herrero Sabadell, Pablo Junceda, o los hermanos Campa.

Han depositado el primer volumen ya en la Universidad, el Ridea y la Biblioteca de El Fontán.

Sí, habrá tres tomos de la etapa en la que estuvo al frente César Álvarez.

¿Y dónde se pueden conseguir?

En una copistería que hay detrás del Colegio de Arquitectos. Allí está el contenido, que se fotocopia y lo encuadernan sencillamente.

¿El siguiente invitado?

Aún no lo sé. Tenemos que reunirnos. El encuentro será ya en enero.

¿Querrán hablar de corrupción?

Hay temas como la corrupción o el del reniego de la gente a los políticos que están todos los días en todas partes. Qué nos va a contar a nosotros de la corrupción cualquier persona que ya no sepamos.

Es la actualidad.

Es cierto que la corrupción es un hecho indiscutible, pero no se puede decir que este país esté al 100% corrompido ni que todos los políticos sean corruptos. Afortunadamente la justicia, con su lentitud, lo va poniendo encima de la mesa.

¿Qué temas pueden ser buenos?

Nos gustaría llevar a alguien para hablar del Museo de Bellas Artes, de todos los intríngulis que ha habido, del diseño (eso que sobresale en la plaza de la Catedral que para uno es una cosa maravillosa y para otros, un churro monumental), y del contenido. También podemos hablar de 'los palacios' de Oviedo, de Villa Magdalena... pero no se presta cualquiera a hablar; quizá en un determinado momento encontremos a alguien. Otro tema es 'el otro Oviedo'.

Se refiere a El Cristo y La Vega.

A El Cristo mucho más. La Vega está ahí, se ven los edificios, es una vergüenza esos chalés que se están cayendo... con tanta gente durmiendo en la calle. Pero es que en El Cristo, ese Oviedo se ha quedado vacío. Un domingo, al verlo así, me entró tal tristeza que se me caían las lágrimas al verlo oscuro, muerto, con la vida que tenía aquello. Es terrible.

¿Cómo ve que ha evolucionado Oviedo?

Ahora hay un enorme desencanto, en el aspecto político la gente pasa, y eso es muy grave. En el aspecto económico, en el centro de la ciudad no se nota la crisis. Sin embargo, en la Cocina Económica cada vez hay más colas, y la gente está pidiéndote en la calle con una cara de tristeza... La crisis se sigue notando y no se ve una salida pronta a esta situación. En Asturias tenemos ahora el problema de Alcoa, el de la minería y va y nos sale lo de Villa, el de la Coca-Cola... todo se nota.

¿Y cómo ve el panorama político?

Complicado en Asturias y cualquier cábala que se haga está llamada a equivocarse. La derecha lo tiene mal por esa división radical operada por la aparición de Foro, y en la llamada izquierda hay que ver lo que supone Podemos. Las posibilidades son mayores en la izquierda, porque el PSOE tiene a su izquierda unas cuantas formaciones para acuerdos.

Valore la gestión del alcalde.

El alcalde no ha sido elegido. Ha sido sucesor por imperativo legal al dimitir Gabino de Lorenzo. Algunas innovaciones tiene para el 'modelo Oviedo' e ideas originales parece que también, e incluso algunas las está intentando llevar a la práctica, pero sin mayoría absoluta es difícil. A ver qué programa presenta. Pero estamos en las mismas, el PP en el Ayuntamiento de Oviedo no puede unirse a Foro porque son enemigos irreconciliables, y son los que podrían conseguir una mayoría absoluta para gobernar y hacer cosas en común que sienten en común, pero que nos las quieren poner de manifiesto.