El Comercio

Un incendio calcina por completo un piso en Arquitecto Reguera

fotogalería

Viandantes siguen los trabajos de los bomberos para extinguir el fuego declarado en la vivienda. / M. ROJAS

  • El fuego, que no causó daños personales, hizo que se alcanzasen temperaturas de hasta 600 grados en el interior de la vivienda siniestrada

Eran las dos y cuarto de la tarde de ayer. Los vecinos del número 13 de la calle Arquitecto Reguera se disponían a comer. De pronto, una explosión y un fuerte olor a humo les sobresaltó. «Nos íbamos a sentar a la mesa cuando escuchamos como si reventaran los cristales de al lado. Nos asomamos a la ventana y vimos unas llamaradas salir del piso colindante al nuestro, no lo dudamos y bajamos a la calle, con los niños descalzos y todo», describe uno de los vecinos de escalera del piso afectado. El fuego, según el Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento de Oviedo, se originó en el salón del séptimo piso, de la escalera B, del portal número 13 de la calle Arquitecto Reguera, por causas desconocidas hasta el momento.

«Ha sido uno de los incendios más difíciles en los que nos ha tocado intervenir, debido a las altas temperaturas alcanzadas», aseguró Óscar Fuente Fernández, jefe de una intervención del Servicio de Extinción y Salvamento de Oviedo, que requirío el empleo de la autoescalera y una bomba urbana. Entre los 600 y 700 grados se llegaron a alcanzar en el interior de la vivienda, según confirmó el responsable del operativo.

El propio personal de bomberos tuvo que solicitar un vehículo de refuerzo para reponer los 14 equipos de respiración autónoma que utilizaron en las labores de extinción, lo que da una idea de la dimensión del incendio.

Sin heridos

A pesar de lo aparatoso del suceso, no hubo que lamentar daños personales, ya que la propietaria del piso, una mujer de avanzada edad, no se encontraba en la vivienda en el momento en que se originó el fuego. «Por suerte mi madre estaba paseando», relató Pablo Mori, hijo de la dueña del piso calcinado. Tampoco los vecinos del inmueble sufrieron daño alguno, más allá del susto: «El miedo no te lo quita nadie, nosotros pensábamos que el humo venía del piso de abajo, pero cuando abrimos la puerta y vimos el rellano todo cubierto nos dimos cuenta que venía de nuestra vecina del séptimo B», contó la propietaria del piso colindante al siniestrado.