El Comercio

Desarticulada una red que explotaba a mujeres en un prostíbulo sadomasoquista en Oviedo

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Una de las habitaciones del piso de sadomasoquismo descubierton por la Policía Nacional en Oviedo. / E. C.

  • Las víctimas, de origen sudamericano, vivían hacinadas y sometidas en un piso que formaba parte de un negocio que alcanzó el medio millón de euros al año

  • Los diez detenidos obligaban a estas exclavas sexuales a prácticas con jaulas, collares, látigos y mordazas

La capital asturiana, referente en el norte de España de la prostitución sadomasoquista. En esto se había convertido Oviedo, según desveló ayer la Policía Nacional, con un piso en la ciudad donde mujeres sudamericanas explotadas ejercían obligadas prácticas sexuales con camillas ginecológicas, columpios y suspensiones, fustas, mordazas y máscaras. Los agentes han desarticulado la red con la detención de diez personas, nueve de ellas en Oviedo y otra en Madrid. El negocio alcanzó un beneficio bruto de medio millón de euros anuales.

Las jóvenes viajaron a España engañadas con la promesa de un empleo en el servicio doméstico. Una vez aquí vivieron recluidas y hacinadas. Algunas en el piso ovetense donde debían estar disponibles día y noche para los clientes y alojadas, para tener el mayor número de habitaciones disponibles para los servicios, en un solo dormitorio «sin luz natural y en condiciones insalubres», tal y como demuestra un vídeo de once minutos difundido ayer por la Jefatura Superior.

El testimonio de una extranjera captada en su país de origen y coaccionada en España para ejercer la prostitución en una casa de citas facilitó el avance en una investigación que comenzó cuando agentes especializados en la lucha contra la trata de seres humanos conocieron que en un piso de contacto de Oviedo había mujeres que podrían estar siendo obligadas a ejercer la prostitución. Un soplo que se confirmó y destapó la red.

A raíz de este, los agentes descubrieron otro piso de contactos vinculado a la misma organización, el situado en Oviedo y destinado al sadomasoquismo, «pudiendo comprobar que se había convertido en una casa de citas de referencia para el sector» a nivel nacional.

La organización, de la que han sido detenidos tres hombres y siete mujeres, intentó pasar desapercibida y dar apariencia de legalidad a sus actividades con un entramado empresarial con testaferros. Querían así, «mediante estas terceras personas, evitar la responsabilidad de los delitos de los máximos responsables». «Por la investigación patrimonial realizada y el material intervenido se constató que obtuvieron pingües beneficios, llegando en los años más prósperos a tener unos ingresos de 500.000 euros al año».

Sin luz ni cocina

Durante este infierno, las mujeres eran sometidas y les obligaban a estar disponibles casi las 24 horas del día, con solo dos horas libres, durante los siete días de la semana. «Vivían hacinadas en literas, hasta cuatro mujeres en una misma estancia, durmiendo allí y en algunos casos sin luz natural y en condiciones insalubres», describieron fuentes de la Policía Nacional. El objetivo era dejar libre el mayor número de espacios para realizar los servicios sexuales. Las condiciones eran ínfimas, de hecho uno de los cinco pisos registrados ni siquiera contaba con una cocina, «disponiendo únicamente de un microondas para la comida de las siete mujeres explotadas en él».

Además del numeroso material para practicar el sado, los agentes se intervinieron de multitud de archivos y documentación relativa a sus actividades ilícitas de la organización criminal cuyos miembros han sido detenidos. Entre ellos los máximos responsables, por lo que la operación se da por cerrada. En ella han intervenido la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de la Jefatura Superior de Policía de Asturias, la misma brigada especializada en Ferrol, la Unidad Central de Redes de Inmigración Ilegal de Madrid y la Brigada Central contra la Trata de Seres Humanos.

Para todas aquellas mujeres en situación similar o aquellos ciudadanos que quieran formular denuncias, de forma anónima y confidencial, sobre este tipo de delitos, está activada la línea 900 10 50 90 y el correo trata@policia.es.