El Comercio

Los últimos siete caballos de El Asturcón

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Uno de los contenedores donde se almacena el estiércol de los caballos con una capacidad de nueve toneladas. / MARIO ROJAS

  • Cuatro meses después del anuncio del cierre del hípico aún hay usuarios en sus instalaciones

  • El Ayuntamiento contrata una empresa para la gestión del estiércol que encarece seis veces más el servicio anteriormente prestado por Urbaser

Son pocos pero como dirían los gallegos haberlos haylos. Se trata de los siete caballos que aún permanecen en el centro ecuestre. Y en ese «aún» radica el 'quid' de la cuestión. Han pasado cuatro meses desde que el Ayuntamiento anunciase el cierre definitivo de El Asturcón. El 30 de abril era la fecha indicada. Una clausura teórica porque la práctica dice otra cosa. Los propietarios de estos siete caballos aún continúan utilizando las instalaciones aunque denuncian paradojas administrativas. Es el caso de Enrique Sáiz.

Este usuario recibió un permiso, por parte del Ayuntamiento, para sacar a su caballo de las instalaciones durante un mes. Hasta ahí todo normal, si el centro no estuviese oficialmente cerrado, que no lo está. Cuando quiso regresar a El Asturcón le prohibieron el acceso. «A mí me autorizaron por escrito a marchar el 19 de agosto a Madrid para entrenar y regresar el 9 de septiembre. Estando en Madrid, me llama la responsable de El Asturcón y me dice que el concejal de deportes, Fernando Villacampa, me prohibe la entrada».

Sáiz solicitó un escrito, al propio concejal, donde le comunique oficialmente esa prohibición pero «no he recibido respuesta», asegura. No es la única paradoja.

Estiércol 6 veces más caro

El Ayuntamiento sacó a licitación, el pasado mes de julio por 37.000 euros, un contrato menor para la gestión del estiércol, que incluye su traslado y tratamiento. Solo concurrió una empresa, Coverde Cogar S. L. que se hizo con el concurso. «Antes transportar un contenedor de nueve toneladas costaba 90 euros ahora cuesta 1.000 euros», apunta Enrique Sáiz.

Concretamente el traslado del estiércol con esta nueva empresa cuesta 119,90 euros la tonelada. El tratamiento 12,85 euros. En total, 132, 75 euros es lo que le vale gestionar la tonelada de estiércol en un centro ecuestre presumiblemente cerrado.

Con la anterior empresa encargada del mantenimiento del centro hípico, Urbaser, cuyo contrato finalizó el pasado 30 de abril y precipitó el cierre de El Asturcón, los precios por la gestión del estiércol eran seís veces menor.

Por ejemplo, el contrato menor para dar cobertura al servicio de traslado y tratamiento del estiércol generado en el hípico municipal se ofertó por 19.690 euros. El precio del traslado del estiércol lo fijó en 9,18 euros por tonelada y el tratamiento por 12,33 euros. En total 21, 50 euros.

Los usuarios que quedan en El Asturcón consideran estas nuevas cifras desproporcionadas. «Es muy sangrante. Yo le pedí presupuesto a esta misma empresa para gestionase el transporte del estiércol de mis caballos y me lo ofertaron a 85 euros más IVA», relata este usuario.

No es la única queja. Según los últimos usuarios de El Asturcón la seguridad de las instalaciones hípicas las lleva personal no cualificado para ejercer esas labores. «La Policía Local dejó de vigilar el centro el 15 de julio. A principios de agosto, lo hizo la seguridad privada que había contratado el Ayuntamiento. Ahora esta labor recae en cinco personas del plan de colaboración social», apunta Sáiz.

Y todo ello a pesar de que la junta de gobierno local acordó, el pasado 24 de junio, sacar a concurso un contrato de seguridad por 59.985 euros más IVA. El plazo para este servicio se fijaba desde el próximo 16 de julio hasta el 15 de marzo de 2017, según informaron, en su día, fuentes del ejecutivo local.

Un pulso perdido

Desde el pasado 30 de abril los usuarios han mantenido un pulso contra el ejecutivo local. Los propietarios de los equinos se negaron a abandonar las instalaciones y presentaron un recuso contra la decisión del equipo de gobierno de cerrar las pistas, picaderos y los accesos a los caminos públicos. El juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 3 de Oviedo se lo denegó.

Esta decisión judicial motivó que parte de los usuarios abandonasen las instalaciones. Otros, los propietarios de los siete caballos que aún permanecen en El Asturcón, continúan como si de los Últimos de Filipinas se tratasen. Mientras, el Ayuntamiento busca usos para estas 30 hectáreas de instalaciones.