El Comercio

El alcalde y el edil de Seguridad Ciudadanaconversan mientras siguen la evolución del incendio en Uría aquel 7 de abril .
El alcalde y el edil de Seguridad Ciudadanaconversan mientras siguen la evolución del incendio en Uría aquel 7 de abril . / M. ROJAS

Wenceslao López y Ricardo Fernández declararán ante el juez por el incendio de Uría

  • La Audiencia acepta el recurso interpuesto por la CSI y la comparecencia será el 7 de octubre en el juzgado de instrucción número 2

El alcalde de Oviedo, Wenceslao López, y el concejal de Seguridad Ciudadana, el socialista Ricardo Fernández, comparecerán el 7 de octubre ante la jueza del juzgado de Instrucción número 2 de Oviedo por el incendio de Uría, del pasado 7 de abril y que causó la muerte del bombero Eloy Palacio y en el que su compañero Juan Carlos Fernández Granda 'Cuni' resultó herido. De esta forma, la Audiencia acepta el recurso interpuesto por la Corriente Sindical de Izquierdas (CSI).

Este hecho se produce después de que la jueza instructora del caso, Simonet Quelle, eximiese a López de prestar declaración como testigo el pasado mes de mayo, al considerarle un espectador de los hechos. Pero con este revés, el regidor será el primero en prestar declaración ese mismo día a las nueve de la mañana. Media hora después, lo hará Ricardo Fernández. A lo largo de dicha jornada también comparecerá Javier Rodríguez Suárez y María José Lucas Díaz, autores del informe de sanidad del incendio, el primero en calidad de jefe de área de Seguridad en el Trabajo y la segunda como inspectora de Trabajo y Seguridad Social. Esta petición la solicitó la procuradora María Ángeles de Cueto, en representación de la viuda y del hijo mayor del bombero fallecido.

Hasta el momento, han dado su versión de los hechos el jefe del Servicio de Extinción y Salvamento de Oviedo, José Manuel Torres; el jefe de turno del día del incendio, Juan José Puente; y el inspector Luis Díaz Montes. El primero de los mandos afirmó que el fatídico 7 de abril no faltó agua en ningún momento, es más comentaron que «sobraba». Sin embargo, en las conversaciones de los bomberos, que desveló EL COMERCIO, se puede oír al bombero conductor Alberto Gallo decir: «A ver, acabo de quedar sin agua y no tengo más hidrantes. Hay dos que echan muy poco y otro que casi nada. Dejarme que recupere cinco minutos para que cargue un poco». «Esperen cinco minutinos, que no tengo agua. Cinco minutinos y os abro otra vez», dijo a lo largo de las siete horas de extinción.

Asimismo, la jueza les preguntó cómo se había formado el puesto de mando. En este sentido, inquirió si existió el operativo y qué protocolo se sigue para conformarlo. José Manuel Torres contestó que se fue organizando «naturalmente», según iban apareciendo los distintos jefes de servicio pero que «principalmente» era él quien lo dirigía. Este se ubicó, a la entrada del supermercado de El Corte Inglés y en él estaban el propio alcalde, Wenceslao López, y el concejal de Seguridad Ciudadana, Ricardo Fernández. «Todo estaba controlado y perfectamente coordinado», concluyó ante la jueza.

Total disposición

Por su parte, el alcalde de Oviedo mostró después del accidente su «total disposición» para tratar de esclarecer los hechos. «Este es un asunto que está en fase de información judicial y yo, como alcalde, evidentemente, estoy a total disposición de los trabajadores municipales, como he estado desde el primer día en este asunto y de forma permanente, y a la de todos aquellos que consideren que pueda facilitar el esclarecimiento de lo ocurrido en Uría», expresó López. En la misma posición se mostró el concejal de Seguridad Ciudadano, Ricardo Fernández: «No tengo ningún problema en declarar como uno más de los testigos que estaba allí, y por mi puesto de responsabilidad. En lo que pueda contribuir, por supuesto que lo haré», garantizó el edil y abogado de profesión.

Por otro lado, la Fiscalía pidió la semana pasada el sobreseimiento libre de la investigación penal por el suceso. En el escrito elaborado por el fiscal delegado de Siniestralidad Laboral, Enrique Valdés- Solís, afirmó que «la forma» en la que se produjo el accidente «ha quedado indubitadamente acreditaba», ya que en un momento dado los dos bomberos»se bajaron desde la cesta del brazo articulado al forjado del cuarto piso» , «soltaron sus cintas multianclaje» y después cedió el forjado del edificio.