El Comercio

La fábrica de armas de Trubia reincorpora a uno de los 55 despedidos

  • El extrabajador forma parte de la bolsa de empleo creada para cubrir los 70 puestos que necesita la factoría antes de fin de año

No son todos pero al menos uno de los cincuenta y cinco despedidos de la fábrica de armas de Trubia volverá a trabajar en sus instalaciones. Según informaron fuentes de la empresa Santa Bárbara Sistemas, este martes se reunió una comisión conformada por miembros de la factoría y por los sindicatos. Ambas partes acordaron que uno de los despedidos cumplía con el perfil solicitado por lo que volverá a reincorporarse a la plantilla de Trubia.

La empresa creó una bolsa de empleo para cubrir los setenta puestos que necesita de aquí y hasta final de año para hacer frente al contrato de vehículos para las tropas británicas. Los ocho primeros debe entregarlos antes de 2017. Además, en total, se construirán 589 barcazas, de las que el primer centenar se montarán entre Trubia y Sevilla.

Para lograr este objetivo, la factoría necesita incorporar diez ingenieros técnicos, cuarenta soldadores y veinte caldereros. En los últimos meses, los sindicatos negociaron con la dirección de Santa Bárbara la creación de una bolsa de empleo para afrontar las necesidades de mano de obra.

Esta bolsa incluía a una parte de los despedidos, relevistas y personal vinculado a la fábrica a modo de subcontratas. La comisión celebrada el martes seleccionó a uno de los cincuenta y cinco despedidos de Trubia y a un relevista. La contratación, en principio, se plantea por un tiempo largo, aún sin determinar.

Prioridad a los despedidos

El grupo municipal de Somos Oviedo ha exigido a General Dynamics que dé «prioridad» en sus contrataciones a los cincuenta y cinco despedidos de Trubia. «Es una obligación ética de la empresa, que hizo un ERE tras comprometerse a no recortar empleo y que ahora anuncia nuevos contratos precarios y en formación», defendió Ana Taboada a través de una nota de prensa.

Destacó que los empleados despedidos, tras la fusión de La Vega y Trubia, «tienen la formación adecuada» para trabajar en la fábrica. «Si ahora hay carga de trabajo deben volver a sus puestos; lo contrario sería una maniobra para abaratar costes y recortar derechos laborales», enfatizó Taboada. «La fábrica de La Vega se cerró con engaño, asegurando que se concentraban las dos factorías ovetenses para mantener el empleo. Y poco después dejaron en la calle a 55 trabajadores. La empresa tiene una responsabilidad con la comunidad», concluyó la portavoz de Somos.