El Comercio

Una parcela abandonada desde hace ya tres años

  • Vasco XXI entró en concurso de acreedores en 2013 y dejó levantadas 112 viviendas, pero sin terminar

Unos edificios ‘blanco Calatrava’ saludan a quienes acceden a Oviedo por la ‘Y’. Unos edificios ‘blanco Calatrava’ sin terminar, sin que nadie los viva, dejando pasar el tiempo sin ni siquera estrenarse, y que están ligados a la operación de ‘los palacios’. Su suerte puede cambiar gracias a que un consorcio de empresas asturianas, encabezadas por Mayers, Gestinor y Procoin, y otras sociedades muy vinculadas a la ciudad, como Exiom Real Estate,Domus Capital y SotielloXXI, han dado un paso al frente para crear el ‘Gran Bulevar’, para dar vida a ‘un Vasco’ con seis torres de viviendas y espacios de carácter lúdico o deportivo y comercial.

Han sido muchas las conversaciones entre empresas y entre el Ayuntamiento con el objetivo de reflotar el agujero que dejó Vasco XXI.

El fracaso en la venta inmobilaria y el arrastre de la operación de Buenavista llevó a las familias Cosmen y Lago a presentar el concurso voluntario de acreedores en septiembre de 2013 para la empresa Vasco XXI. Desde entonces, la actividad se esfumó y olvidados quedaron los 112 pisos y oficinas ya levantadas.

Reveses

La historia de esta parcela aneja a Víctor Chávarri es más que enrevesada. Comenzó con lo que muchos ovetenses consideran un error: la demolición de la estación del Vasco. Desaparecida bajo la piqueta, los proyectos pensados para la zona comenzaron a fracasar en cadena, desde una Facultad de Bellas Artes a las llamadas ‘trillizas’ diseñadas por Calatrava hasta un Palacio de Justicia que iba a construir el Principado y fue anulado por la UniónEuropea porque el Gobierno había adjudicado el contrato millonario a una empresa, precisamente Jovellanos XXI, sin concurso público.

Finalmente, la empresa dio un paso al frente y compró el solar municipal por seis millones de euros. Contrató a un estudio de arquitectura y anunció una inversión de 52 millones de euros que se transformarían en viviendas , oficinas y zonas comerciales. Todo se fue al garete y Vasco XXI abandonó con solo 112 viviendas construidas. Había garantizado su entrega, pero no fue así.Ahora son otras empresas asturianas las que tienen que resolver el agujero de El Vasco.

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