El Comercio

Enol y Xana se despiden

Una de las actividades en el colegio Jaime Borrás.
Una de las actividades en el colegio Jaime Borrás. / MARIO ROJAS
  • Siete colegios públicos han abierto en verano, entre ellos el Jaime Borrás

  • Doscientos niños han acudido al centro de Guillén Lafuerza y han vivido las historias de estos dos aventureros a los que les pasa de todo

Los más pequeños de la casa vuelven mañana a la rutina. Las puertas de los colegios abrirán para recibirles y pasar casi diez meses juntos. Pero algunos de estos centros, en concreto siete, no han cesado su actividad por el verano. Uno de ellos es el maestro Jaime Borrás. Como el resto abrió sus puertas el 27 de junio y desde entonces ha recibido a más de dos centenares de críos.

El viernes por la mañana, las monitoras Sirlei Raquel Chavez y Paula Iglesias jugaban con los niños al 'Pato- pato- ganso', muy parecido a 'La Zapatilla por detrás'. En julio hubo semanas en las que se alcanzaron los cuarenta alumnos y llegaron a estar tres cuidadores al frente. Además, dividían a los críos en tres grupos: el de Infantil, el de Primaria y el de necesidades especiales. A pesar de ello, realizaban actividades de forma conjunta para que se conociesen. En agosto notaron que la ciudad se medio vació y muchos se fueron de vacaciones con sus padres. Ya en septiembre contaron con la presencia de siete críos.

Durante la primera semana de junio, este programa de verano se desarrolló en el comedor. Cuando los maestros se fueron de vacaciones, todo el colegio quedó a su disposición y los más pequeños pasaban la mañana por todas las estancias, donde pintaban, hacían deporte, compartían conversaciones,...

Todas estas actividades no eran elegidas al azar. Desde el principio, los monitores siguieron la historia de Enol y Xana, dos personajes de ficción que cada semana tenían una aventura nueva. Para que los críos conociesen la relevancia de los Juegos Olímpicos, ambos viajaron hasta Brasil y los niños crearon una antorcha y jugaron a los relevos. Pero como no todo es trabajar, Enol y Xana también tuvieron sus momentos de diversión que en el Jaime Borrás se tradujeron en numerosas fiestas. En concreto, se realizaron diversas actividades relacionadas con el agua. Según explicó Chávez, los monitores informaban a los padres de esta actividad para que al día siguiente fuesen vestidos «con ropa impermeable». «Se organizaban gymkanas y los críos traían sus propias pistolas», destacó.

Además, se llevaron a cabo varios juegos con disfraces. Para ello, los niños hacía su propio vestuario o aprovechaban los que habían sido hechos durante el curso escolar. Pero como todo llega a su fin también se organizaron fiestas para despedir a los monitores que se fueron y en el último día de actividades, las encargadas de este programa en el Jaime Borrás crearon siete medallas de despedida con plastilina.

Desayunos y comidas

El hasta hace poco colegio Guillén Lafuerza, al igual que el resto, ofreció el servicio de comedor. Como el colegio no tiene cocinas, la empresa Cook acercaba todos los días los platos para que fuesen degustados por los pequeños y los monitores. En el resto también se ofrecía el servicio de desayuno. Para la concejala de Educación y Cultura, Mercedes González, «este servicio ha supuesto una tranquilidad para todos, porque 3.000 niños ovetenses van a estar alimentados y ninguno se quedará sin atender». «Muchos campamentos tienen precios elevados y las becas de comedor junto a los de desayunos te dan la garantía de que estaban bien alimentados», comentó. El Ayuntamiento preguntará a los padres qué les ha parecido y qué aspectos se pueden mejorar. La monitora Raquel Chávez propone que el año que viene «haya actividades fuera del colegio» y se organicen excursiones al «parque o a las piscinas». Asimismo, destacó que los progenitores estaban muy contentos porque habían podido conciliar la vida laboral con la familiar a lo largo de la época estival.

Ahora toca guardar en la memoria el verano y que cuando lleguen los días de frío y de lluvia, los pequeños recuerden los momentos que han pasado en la escuela de verano.