El Comercio

Condenan a un banco a devolver 23.000 euros de la cláusula suelo a una familia

  • El fallo declara nula la tasa que pagó la pareja ovetense desde 2007. La UCE iniciará una campaña puerta a puerta para informar «del abuso»

Los cálculos que maneja la Unión de Consumidores de Asturias (UCE) hablan de 20.000 familias que solo en Oviedo firmaron una hipoteca con la denominada cláusula suelo, que fijaba un porcentaje mínimo de interés a pagar por el comprador en los años de la burbuja inmobiliaria. De todas esas familias que pagaron miles de euros «indebidamente», sostienen desde la UCE, solo un 20% ha presentado la reclamación para que su banco le devuelva lo pagado de más. Por ello, desde la organización iniciarán una campaña puerta a puerta en la ciudad para informar sobre los derechos y tramitar nuevas reclamaciones.

A la UCE le avalan muchas sentencias en las que los tribunales reconocen el carácter abusivo de la cláusula. De hecho, el asunto llegó hasta el Tribunal Supremo que declaró nulo ese porcentaje mínimo de interés a pagar por el comprador. Esa sentencia del Alto Tribunal fijaba que desde 2013 hasta la actualidad, las entidades financieras debían devolver lo pagado de más por los compradores. Aunque desde la UCE siguen peleando para que se devuelva íntegramente lo abonado por esa cláusula suelo.

Hasta que instancias superiores europeas se pronuncien definitivamente sobre esa fecha de devolución, los tribunales de la ciudad siguen emitiendo sus sentencias. Una de las últimas que ha llegado a la UCE obliga al banco a devolver a una familia ovetense todo lo pagado desde que firmaron su hipoteca en el año 2007.

Considera el magistrado del Juzgado de Primera Instancia número 1 que esa cláusula fue aplicada al contrato desde el comienzo de su vigencia y declara su nulidad desde ese preciso instante. «Los efectos de la resolución de un contrato se producen desde el momento en que se celebró», señala el fallo entre muchas referencias a la jurisprudencia actual. La sentencia, muy aplaudida desde la UCE, obliga a la entidad financiera a devolver a la familia ovetense las cantidades «cobradas indebidamente con los intereses legales de los excesos cobrados desde la fecha de cada uno de ellos». Son unos 23.000 euros. También le impone al banco las costas del proceso. Contra la sentencia cabe recurso de apelación.