El Comercio

«El mejor Oviedo» en el recuerdo

Luis Arias Argüelles-Meres, Marta Magadán y Roberto Sánchez Ramos, ayer, en el Campoamor.
Luis Arias Argüelles-Meres, Marta Magadán y Roberto Sánchez Ramos, ayer, en el Campoamor. / M .R.
  • Luis Arias Argüelles-Meres presenta 'Desde la plaza del Carbayón', memoria sentimental de la capital, en el teatro Campoamor

El Salón de Té del teatro Campoamor fue el escenario elegido ayer para la presentación del libro 'Desde la plaza del Carbayón', de Luis Arias Argüelles-Meres. Una obra en la que refleja «su profunda relación con Oviedo», tal y como explicó el concejal de Cultura, Roberto Sánchez Ramos, que ejerció de anfitrión y presentó al autor junto a Marta Magadán, editora de Septem.

El escritor reconoció que ha sido «muy especial» escribir estos «textos de memoria, lejos de la política; dar forma de nuevo a los recuerdos que dan sentido a la vida y a los seres queridos». Agradeció especialmente a Leopoldo Tolivar y al exdirector del diario EL COMERCIO Íñigo Noriega que le animaran y le dieran la oportunidad «de comenzar a redactar estos artículos en la contraportada del suplemento dominical de este diario ya desde su primer número, en abril de 2015».

'Desde la plaza del Carbayón' es el recuerdo de treinta años de historia de Oviedo, desde su infancia en esta zona, un breve periodo de dos años en la calle Santa Susana y la juventud vivida en la calle Toreno. Cuenta Luis Arias que a pesar de recorrer en estos escritos un periodo de solo treinta años, casi puede decir que ha vivido «tres siglos» porque siendo un niño «desde el mirador de mi casa aún veía, junto a mi madre, el paso de los carros de caballos con leche», rememoró, dándole a ese época un toque nostálgico que retrotrae al siglo XIX.

Siguen después los artículos de la época de la dictadura, para llegar después a los años setenta y ochenta, «cuando se produjeron los grandes cambios en nuestra sociedad y los de Oviedo, sin lugar a dudas, pueden compararse con el resto de España». Está seguro de que es así porque «aquella era la época de los sentimientos, de la ternura, de los sueños, de las esperanzas, de los miedos...». Las calles conservaban además «la atmósfera del pasado, pero se percibían ya en todas partes esos cambios» que el escritor expresa en una obra que sitúa «en el género de la memoria, el diario íntimo, la poesía lírica... Donde se puede dar rienda suelta a los sentimientos».

Olor a imprenta y tinta fresca

Porque Luis Arias Argüelles-Meres recuerda siempre «al mejor Oviedo», al de Feijoo, que vivió en la ciudad más de cincuenta años; al de Clarín, «que además de ser el autor de 'La Regenta' fue un gran articulista». Y a esos recuerdos de una ciudad con una gran historia se sumó Roberto Sánchez Ramos, quien consideró esta obra como «un gran regalo para Oviedo porque las ciudades sin memoria pierden su identidad», algo que no sucede con la capital asturiana «gracias a libros como este, que huelen a papel de imprenta y tinta fresca».

Antes de finalizar su intervención y dar paso a las preguntas de los asistentes, el escritor reiteró su debilidad por «esos lugares que forman parte de la memoria sentimental, algo que atrae aún más, y motiva e inspira a la hora de escribir estos relatos». Le resulta «imposible» no poner en valor la «educación sentimental de aquellos años» y nuevamente los recuerdos, «porque cuando uno se recuerda a sí mismo, siempre hay poesía».

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