El Comercio

El Principado asume la gestión del saneamiento de la cuenca del Nalón

La depuradora de Casielles, en Las Caldas.
La depuradora de Casielles, en Las Caldas. / MARIO ROJAS
  • CHC culmina el traspaso de los colectores de Ribera de Arriba y del Gafo y de la depuradora de Casielles después de 45 millones de inversión

Ni fueron fáciles las obras ni ha sido fácil la gestión posterior. La Confederación Hidrográfica del Cantábrico (CHC) anunció ayer que ha llegado a un acuerdo con el Principado para que la Administración regional gestione, a través de Cadasa, el sistema de depuración de la cuenca del Nalón que forman los colectores del río Gafo y del propio Nalón y la depuradora de Casielles, en Las Caldas.

La encomienda de gestión llega dos años después de que finalizasen las obras de la planta de tratamiento de aguas residuales y, destacó la CHC en un comunicado, «supone finalizar el saneamiento de Oviedo con unas infraestructuras que dan servicio a unos 80.000 habitantes tras una inversión total de 45,4 millones con cargo al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y de la propia CHC».

Desde el final de las obras, la planta ha funcionado en pruebas, gestionada por Tragsa, mientras el Ayuntamiento y el Principado discrepaban sobre quién debía asumir su gestión. El entonces alcalde, Agustín Iglesias Caunedo, reclamaba asumir todas las infraestructuras y financiar su explotación a través de la concesionaria del contrato de Aguas con cargo al canon de saneamiento. El nuevo equipo de gobierno renunció a ese planteamiento nada más tomar posesión y apostó por mantener las infraestructuras bajo gestión pública, a través de Cadasa.

Aún así el acuerdo, que pareció varias veces inminente, se ha demorado hasta ahora. La titularidad de la planta y los colectores seguirá siendo estatal. El Principado se hará cargo del mantenimiento, explotación, reposición o ampliación para conseguir que los parámetros de control del vertido de la depuradora se ajusten a las restrictivas especificaciones que se establecen en su autorización ya que se trata de una zona potencialmente salmonera.

En la construcción de la planta de tratamiento de aguas residuales, que acumuló importantes retrasos, la Confederación, entonces del Norte, invirtió 18,9 millones de euros. Una cifra a la que hay que sumar los casi 14 que costó la ejecución del colector del Nalón, que recoge los vertidos urbanos e industriales desde Ribera de Arriba a Las Caldas en una conducción que requirió la ejecución de un complejo túnel horadado en la roca de la peña Avis, en Puerto. Otros 12,6 millones de euros se necesitaron para construir y poner en servicio el colector del río Gafo, que transporta hasta la planta de tratamiento los vertidos de Monte Cerrao, San Lázaro o La Manjoya y de pueblos como Ayones.

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