El Comercio

La quiebra de Jovellanos XXI y su filial Vasco XXI dejó esta urbanización sin acabar.
La quiebra de Jovellanos XXI y su filial Vasco XXI dejó esta urbanización sin acabar. / MARIO ROJAS

Las promotoras del proyecto de El Vasco crean una sociedad para su desarrollo

  • Gran Bulevar Espacio Residencial agrupa a las empresas que asumirían el remate de la edificación sobre rasante de la parcela

En junio, un anónimo funcionario del Registro Mercantil anotó la creación de una nueva sociedad limitada con objeto social CNAE 4110, el del sector de la promoción y la construcción inmobiliaria. El apunte pasó desapercibido, pero el nombre de la empresa ha cobrado notoriedad estas semanas: Gran Bulevar Espacio Residencial. Entre los cargos de la sociedad figuran los administradores de las empresas que han anunciado un acuerdo con Solvia, la inmobiliaria del Banco Sabadell-Herrero, para retomar y rematar el proyecto de la parcela de El Vasco. «Es la empresa que gestionará lo que llamamos 'Villa Arriba'», explica uno de los citados administradores.

Esa 'Villa Arriba' no es otra cosa que terminar los tres edificios de viviendas, que suman 112 pisos, y construir los otros tres previstos en el fondo de la parcela más próximo a Martínez Vigil, que se reservarían para usos terciarios, turísticos u hoteleros. Esta primera parte del proyecto está liderada por las asturianas Mayers, Gestinor y la constructora Procoin, con participaciones de otras tres sociedades: Exiom Real Estate, Domus Capital y Sotiello XXI. Liderada porque, explica un portavoz, «somos gente que se dedica a esto, pero también gente de aquí, que veíamos todos los días el problema», el agujero urbanístico que dejó la quiebra de Jovellanos XXI y de su filial Vasco XXI.

Un problema, para el que cinco años después del batacazo no había solución. Hubo contactos entre la entidad bancaria y grupos y fondos internacionales, «pero venían del mundo de la inversión y esperaban mayores rentabilidades», señala el mismo portavoz. «Venían pidiendo cambios de usos y edificabilidades», que acababan chocando con los límites del plan especial en vigor, generoso con lo comercial pero restrictivos en el resto.

Para los administradores de Mayers y Gestinor, sin embargo, el «macroproblema» seguía teniendo «un emplazamiento privilegiado» y empezaron a hacer números. No salía gran cosa, pero manteniendo el proyecto como estaba parecía viable «y fuimos buscando amigos». Unos que ahora comparten una sociedad limitad con un capital social de medio millón de euros.

Sin cambios

Los promotores destacan como una de sus ventajas que son empresas del sector y vinculadas a la ciudad, que no aspiran a las rentabilidades de los fondos de inversión y que no tocarán la ficha del plan especial. «No pedimos nada más, no se pide ningún cambio, solo hemos buscado más diversidad de usos para la zona comercial», para 'Villa Abajo', para esa enorme galería comercial que dejó el proyecto de Jovellanos XXI y que «hoy es completamente inviable» y uno de los principales problemas para la gestión de cualquier proyecto. En esos usos nuevos, entró, de la mano de Procoin, Santagadea Gestión, empresa especializada en la gestión de espacios deportivos y socia de la primera en otros negocios en Asturias. En esas tres plantas bajo la plaza que se abrirá a La Noceda, están proyectados usos deportivos, lúdicos, de servicios sanitarios y comerciales y que serían gestionados por el Grupo Santagadea Gestión y Procoin.

La idea de los promotores es iniciar las obras para rematar las tres torres residenciales a principios del próximo y acabarlas junto con las obras de urbanización de los 11.000 metros cuadrados de espacios públicos. A la vez, iniciar las obras de las otros tres edificios, que estarían concluidos dentro de algo más de dos años.

Planes

Son estimaciones, pero los promotores confían en poder dar «mucha rapidez a la gestión», ya que en Gran Bulevar Espacio Residencial se juntan constructoras de experiencia, con gestores de activos inmobiliarios. También son estimaciones los 100 millones de euros de inversión directa anunciada. «No sé si al final serán 70, 80 o 105, hay mucho que hacer», explica el mismo portavoz, ilusionado con «un proyecto difícil, pero bonito y que puede convertirse en algo útil para la ciudad después de muchos años de frustraciones».

Tantos como los que generó en su día el derribo de la estación de tren, como los anuncios fallidos de una Facultad de Bellas Artes, un Palacio de las Artes (con varios diseños), un Palacio Municipal o la posterior venta a Jovellanos XXI del terreno, para un Palacio de Justicia por 190 millones de euros que la UE tumbó, como los casi 12 años de obras fracasadas.

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