El Comercio

«Teniendo un camino original que une Santiago y Oviedo no hacen falta copias»

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El alcalde de Santiago de Compostela se asomó ayer al balcón del Ayuntamiento de Oviedo, para dar lectura al pregón de las fiestas de San Mateo. Detrás de él, Wenceslao López. / MARIO ROJAS

  • El alcalde gallego Martiño Noriega reivindica el Camino Primitivo en su pregón de San Mateo

  • Los recuperados Pinón, Telva y Pinín, junto a Diana Navarro, que además de lanzar un rezagado chupinazo ofreció un cante, se llevan la ovación

Era la primera vez en su vida que Martiño Noriega, alcalde de Santiago de Compostela, protagonizaba el pregón de una fiestas y le tocaba jugar fuera de casa. Así que intentó armarse de argumentos para justificar su presencia ayer en el balcón del Ayuntamiento. No tenía el pregonero recuerdos propios que ofrecer, pero sí varios amigos ovetenses, el humorista Edu Galán y el doctor Rafa Tojo, que le dieron las claves para meterse al público en el bolsillo: debía hablar del Real Oviedo, de los chiringuitos de San Mateo y tener claro que Víctor Manuel es religión en Asturias. Con esos ingredientes y los que aportó de su propia despensa, como un pregón con principio y fin en asturiano y sobre todo con la defensa del Camino Primitivo de Santiago, la verdadera razón de su presencia en la ciudad, Martiño hilvanó su relato; un pregón trabajado, con muchas referencias, pero sin el alma de las vivencias propias.

«No estoy aquí a título individual, tampoco estoy representando ninguna opción política. Los culpables de mi presencia son la historia y las relaciones entre Oviedo y Santiago, ciudad que represento», expresó el alcalde. La afinidad política, repitió fuera del balcón a los periodistas, no tiene que ver con esa elección como pregonero. Él venía a hablar del Camino Primitivo y por ello comenzó: «Estoy aquí porque en el siglo IX un rey de la corte ovetense, Alfonso II El Casto, conocedor del hallazgo del sepulcro del apóstol, viajó a Santiago y mandó construir una iglesia. Fue el primer peregrino jacobeo», expuso ante una plaza que tímidamente se fue llenando de ciudadanos. Ese camino recorrido por el peregrino primigenio no es otro que el Camino Primitivo y «teniendo un camino original que une Santiago y Oviedo, ¿para qué queremos copias? Siempre decimos que todos los caminos llevan a Santiago y podéis decir que todos los caminos comienzan en Oviedo», defendió Martiño para, a renglón seguido, comenzar con esas referencias por las que se llevó aplausos.

Sabía que era apuesta ganadora recordar aquel partido, en el único campeonato de fútbol organizado conjuntamente entre Asturias y Galicia, en el año 1935, en el que el Oviedo ganó por un 5-0 al Sporting de Gijón. «Digo yo que algo de suerte debimos dar los gallegos», bromeó a la vez que aseguraba que el Oviedo «con el buen hacer de jugadores como Michu, Toché y Jon Erice seguro que ocupará un lugar en Primera División la próxima temporada». No faltó un repaso por los chiringuitos más emblemáticos ni un poema de Ángel González en el pregón que llenó esos huecos de recuerdos propios.

No tenía tampoco, a priori, vínculo directo con Asturias la encargada de lanzar el chupinazo, aunque la malagueña Diana Navarro se traía un as en la manga. Antes de apretar el botón que lanza el volador, comienzo oficial de las fiestas, se arrancó con un cante, un estreno. «He compuesto un cante para Asturias, porque mi tío era de aquí y me gusta mucho. Vengo cada vez que puedo», dijo. La canción se llama 'Amor en Pravia' y se llevó una ovación de la plaza. Aunque luego el chupinazo se resistiera durante varios minutos. Los otros protagonistas de la tarde fueron los recuperados personajes Pinón, Telva y Pinín que amenizaron la espera en una plaza que poco a poco se llenó. Todo lo contrario que la sala de Plenos, más vacía que de costumbre. Ni siquiera la corporación municipal estuvo al completo. Del PP solo Agustín Iglesias Caunedo y Gerardo Antuña se dejaron ver fugazmente en una tarde que terminó con el tradicional ¡Puxa San Mateo!