El Comercio

Carlos Núñez y la Banda de Gaitas Ciudad de Oviedo abren la noche de la Catedral

Carlos Núñez no pisará hoy por primera vez el escenario de la Catedral. Ya lo hizo hace años y afirma que gracias a la música celta ha hecho a «grandes amigos en Asturias». Él nació en Vigo y extiende el dicho de que «los asturianos y los gallegos somos primos hermanos». «La conexión que tenemos es algo que está vivo y Asturias es la cabeza visible», destaca.

Sacó su primer disco en 1996 y se tuvo que ir fuera para alcanzar la fama. «Lo que me cambió la vida fue hacer giras por medio mundo y compartir el escenario con Bob Dylan», indica. Al ver que la música triunfaba en EEUU, España «despertó» y comenzó a consumir este género. Señala la generación de gaiteros de su quinta, que «estudió por si algún día salía el sol». Y vaya que salió. En los años noventa se produjo el boom de este instrumento. Él, junto a otros gaiteros como Hevia, llenaron conciertos, no solo en España. «En Francia se construyó el concierto más grande de música celta; en París acudieron 80.000 personas».

Esta noche, a partir de las nueve, subirá al escenario de la Catedral con la Banda de Gaitas Ciudad de Oviedo. Después de Jackson Brown tocará The Peatbog Faeries (1.30 horas).