El Comercio

TUA pierde 130.000 viajeros durante los tres meses de cierre por el incendio de Uría

TUA pierde 130.000 viajeros durante los  tres meses de cierre  por el incendio de Uría
  • El descenso de usuarios ha sido imparable desde el siniestro del pasado 7 de abril que obligó a cortar al tráfico la principal arteria ovetense

A las once y media de la mañana del 7 de abril, dos policías locales se percataron de que salía humo de uno de los pisos del número 58 de la calle Uría. Llamaron al telefonillo del inmueble, pero no obtuvieron respuesta y dieron el aviso a Bomberos. La humareda se fue extendiendo por toda la vía y el resto de la historia ya se conoce: un fuego descontrolado acabó con la vida del bombero Eloy Palacio e hirió a su compañero Juan Carlos Fernández, 'Cuni', tras el colapso del edificio.

Una de las consecuencias de ese siniestro repercutió también en el tráfico rodado, especialmente en las líenas de autobuses urbanas que no volvieron a pisar el asfalto de la principal calle de Oviedo hasta tres meses después del incendio. En concreto, el 1 de julio. Las paradas de la calle de Uría y de Melquíades Álvarez se modificaron y se crearon nuevos apeaderos para intentar suplir estos cambios y causar las menores molestias a los ciudadanos.

Sin embargo, hay otra lectura. Los desvíos provisionales de las líneas de autobús, durante los tres meses que duraron los trabajos para afianzar la fachada del edificio siniestrado, repercutieron en las cifras de Transportes Urbanos de Asturias (TUA).

La empresa perdió más de 130.000 pasajeros a lo largo de este tiempo. En abril se montaron 965.000 usuarios acumulados en los autobuses urbanos. Esta cifra supone una bajada de casi 40.000 viajeros respecto al tercer mes del año. Entre abril y mayo la caída fue mucho más moderada, ya que 23.370 usuarios buscaron otras vías para moverse por el concejo.

Entre mayo y junio dejaron de viajar a través de TUA 11.562 pasajeros, situándose así en el mes con menos bajada.

Sin embargo, el descenso más alto se produjo entre junio y julio, cuando casi 95.000 personas dejaron de coger el autobús. Una bajada que coincidió, además, con el final del curso universitario. Cada día de la semana, decenas de alumnos se montan en estos autobuses para ir desde su casa a la universidad, y viceversa. Otra consecuencia para argumentar este descenso de viajeros se da en que los meses de verano Oviedo cuenta con menos actividad comercial, debido al inicio de las vacaciones estivales.

Estos datos rompen la tendencia creciente que el transporte urbano ofreció en el primer trimestre del año. Desde enero, el número de pasajeros no paró de aumentar. En el primer mes del año se subieron a estos autocares 950.000 usuarios. Sin embargo, el récord hasta ahora se ha registrado en marzo, cuando se superó la barrera del millón de pasajeros. Por su parte, en febrero se estuvo muy cerca de conseguir esta cifra al quedarse con 991.000 viajeros.

Una vez recuperada la normalidad, la tendencia negativa no ha remitido. En julio, el número de ovetenses que hicieron uso del servicio público de transportes alcanzó los 830.000 personas y en agosto esta cantidad volvió a bajar hasta los 752.000 ciudadanos.

Trece líneas desviadas

El punto y aparte del año fue el incendio. Obligó al Ayuntamiento a planificar in extremis los nuevos itinerarios de TUA y trece fueron los recorridos que sufrieron algún tipo de modificación. Entre ellos, los que más pasajeros tuvieron en 2015: la línea C, que fue la más demandada, la H y la D. Estos dos últimos trazados solo vieron modificado su viaje de ida, sin embargo el de vuelta circulaba con normalidad. Por su parte, la F, K, M y O no sufrieron cambios y durante los tres meses del cierre de Uría funcionaron igual que en los últimos dos años, cuando se modificó todo el mapa de autobuses y se cambiaron los números por las letras.

Para poder hacer frente a esta nueva situación se crearon varias paradas a pie de calle, y algunas de ellas estaban indicadas por un folio pegado a un árbol o a una pared, como fue el caso de la calle Asturias, o la estación de Renfe, respectivamente. Pero con la apertura de la calle Melquiades Álvarez, una vez sujeta la fachada del número 25, la línea E1 recuperó la normalidad. Otras, como la H1, volvieron a modificar su recorrido y paraban en el apeadero de esta calle, después de hacerlo en Minas y a continuación lo hacía en Argüelles.

Estas modificaciones eran provisionales y la última semana de junio, los usuarios de TUA fueron informados de que el 1 de julio los autobuses volvían a pasar por Uría. Esta situación no solo alegró a los pasajeros, sino también a los comerciantes de la zona. Muchos de ellos viven de las paradas, debido a que la gente ve en los escaparates un artículo que les gusta y entran al establecimiento a comprarlo.

Cifras registradas en 2016

En lo que llevamos de año, TUA suma 7,30 millones de usuarios. Si se comparan estos datos con las cifras finales que se obtuvieron hace un año, aún quedan cuatro millones de personas para alcanzar estas cantidades. Si no se alcanzara, el servicio volvería a marcar un nuevo récord negativo. En 2015 se perdieron 450.000 viajeros, debido a que en 2014 hubo 11,7 millones de personas que se montaron en los autocares. A pesar de este descenso, en los dos últimos meses de 2015 la tendencia se invirtió, con ganancia de viajeros respecto al mismo periodo de 2014.

Una de las coincidencias entre ambas anualidades es que agosto fue el mes en el que menos pasajeros hubo. Aquí de nuevo influye el periodo vacacional y por ello las frecuencias de los autobuses se ven aumentadas. Además, las paradas de facultades se suprimen. Otro de los datos que ofrece la memoria de TUA del año pasado es que la parada de Uría centro fue una de las más transitadas, después del apeadero del HUCA, Intu Asturias, y Lugones. Estas cifras parecen difícil que este año se cumplan, al no haber tenido ningún tipo de actividad durante tres meses.

Para mejorar los resultados y el servicio a los ciudadanos, la Concejalía de Infraestructuras y Servicios Básicos, dirigida por Ana Rivas, ha mantenido diversas reuniones con vecinos de varias zonas de Oviedo, especialmente de la zona rural, desde principios de año. Fruto de esos encuentros, por ejemplo, el equipo de gobierno anunció en mayo que la línea K de TUA se ampliará hasta Santo Medero, Llagú y Ayones. También atendió una vieja reivindicación vecinal de Limanes y San Cipriano de Pando, la parada de la línea M en la calle Uría. Además de estos cambios, el departamento dirigido por la socialista acometerá en las próximas semanas el cambio de paradas en Toreno, Marqués de Santa Cruz, Fernando Vela y Colloto para aumentar la seguridad vial.