El Comercio

Pitingo en una imagen promocional de su gira.
Pitingo en una imagen promocional de su gira. / E. C.

«Hay que ganarse al público en cada concierto, no es solo subir y cantar»

  • Pitingo, Cantante

  • El artista onubense llega esta noche a la Catedral para presentar su último trabajo 'Soul, bulerías y más' antes de emprender su gira americana

Pitingo en el idioma caló significa presumido, sin embargo, en las distancias cortas, Antonio Manuel Álvarez Vélez, que así se llama, irradia sencillez y buenas maneras. Esta noche actúa en la plaza de la Catedral dentro de su gira 'Soul, bulerías y más'. Un trabajo del que asegura haber logrado la perfecta conexión entre el soul y el flamenco, las dos fuentes esenciales de su carrera. La de Oviedo será la última parada de su tour español antes de su gira americana.

'Soul, bulerías y más' es el título de su último trabajo. ¿Cuál es ese 'plus' que ofrece?

Ese 'más' hace referencia a lo que he avanzado en mi vida profesional y personal. Estoy en una etapa más tranquila. He encontrado la hermandad entre el soul y el flamenco y eso ha supuesto un paso más en mi carrera.

¿Lo personal va unido a lo profesional y a la inversa?

Según te pasan cosas, uno va madurando personal y artísticamente. La llegada de mi hijo, hace cuatro años, me cambió completamente.

Para mejor...

Ahora le doy importancia a las cosas que realmente lo son.

¿Qué tienen de especial las fusiones de estilos musicales para los artistas? Usted ha creado uno con nombre propio: la soulería.

Fue algo no buscado pero con mucha historia. Cuando tenía nueve años yo escuchaba los discos de Aretha Franklin y de Whitney Houston, pero en mi casa solo se oía flamenco. Me volví loco con esta música 'soul' sin saber quiénes eran realmente esos artistas que escuchaba. Años después, cuando llegué a Madrid me metí en un coro de 'gospel' durante seis años a la vez que trabajaba en los 'tablaos'.

¿Cómo define, entonces, este estilo?

En la raza negra y la gitana somos muy parecidos y, además, musicalmente únicos. Sentimos igual un 'blues' que una 'soleá'. Son músicas que conectan.

¿Y cómo son sus conciertos?

Dependen de varios factores, pero sobre todo del público. Si veo que estoy ante una audiencia que le gusta más el flamenco tiro por ahí. Si por el contrario, les gusta más el 'soul' me muevo por esos palos y siempre, siempre son conciertos para la familia, todos pueden disfrutar de él: los padres, los hijos y los abuelos.

Los conciertos de la Catedral, donde usted va a actuar esta noche, son gratuitos. ¿Qué le parece?

Todo el mundo tiene derecho a ver conciertos, aunque es verdad que mis recitales normalmente son de pago. Oviedo es una plaza importante y me debo a este público, así que me parece muy bien que sea gratis.

¿Es fácil de conquistar al público?

No. Es complicado porque hay que tener mucha psicología. Cuando escuchas un aplauso ya sabes si hay que cambiar de tercio o no. Yo no llevo un repertorio definido al cien por cien sino que monto unos cuarenta temas y los varío según el público.

Vamos que hay que trabajárselo.

Sí, sí muchísimo. No es solo subirte al escenario y cantar.

¿Qué conoce de Oviedo?

Lo conozco bastante bien, sobre todo la Catedral. Es una tierra maravillosa y el público es muy generoso y me apetecía mucho volver aquí.

¿Cuál es su siguiente parada?

Miami. Empiezo gira americana, allí siempre nos ha ido muy bien.

Una curiosidad. ¿Por qué Pitingo?

(Ríe) En el idioma caló significa presumido. Así llamaban a mis abuelos y bisabuelos que eran muy pobres pero siempre iban muy arreglados y con los zapatos muy limpios, vamos, que eran unos presumidos. De ahí heredé yo el mote.