El Comercio

«Fue un rompedor y un visionario, puso luz a una España todavía oscura»

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Igor Paskual, Víctor García (Warcry), Ramón Arroyo y Jesús Redondo (Los Secretos), Loquillo, Álvaro Urquijo (Los Secretos), Víctor Casal y Claudio Menéndez. / ALEX PIÑA

  • El coloquio-homenaje en el Paraninfo ensalzó el espíritu transgresor de Tino Casal, de cuyo fallecimiento se cumplen mañana veinticinco años

El Paraninfo de la Universidad de Oviedo se quedó pequeño ayer para acoger a todos los asistentes al coloquio-homenaje a Tino Casal. El acto fue presentado por el cantante Igor Paskual, que actuó también como moderador de un amplio grupo de admiradores de Tino Casal: Claudio Menéndez, cofundador de Los Archiduques; Loquillo; Álvaro Urquijo, Jesús Redondo y Ramón Arroyo, de Los Secretos; Víctor García, de Warcry; y, en el centro de la mesa, Víctor Casal, primo hermano del artista de Tudela Veguín.

Entre las primeras filas del público estaban las hermanas del cantante. Una de ellas, Conchita, animada por su primo, explicó cómo había sido el Tino Casal niño: «Desde pequeño era un artista. Tenía esa sensibilidad especial para la música, para la pintura... y hasta era diferente con la ropa», recuerda. Además, frente al deseo de sus padres de que estudiara, «Tino dijo que no, que quería demostrar lo que valía, ver hasta dónde era capaz de llegar», relató. Y tal y como se propuso, llegó muy lejos, pero aquel accidente de coche frustró su espléndida carrera, Mañana se cumplen veinticinco años de su fallecimiento.

Los músicos que participaron en el coloquio describieron cómo sintieron y vivieron 'el fenómeno Casal' cuando ellos comenzaban en la música. Álvaro Urquijo y Loquillo coincidieron en el «soplo de aire fresco» que supuso para la época. «Fue audaz, valiente, visionario... en una España oscura, y pionero también en los videoclips, en la imagen y en la ambigüedad», aseguró Loquillo, mientras Álvaro Urquijo adujo a «esa corriente libertaria que rompía con todo, que hacía las cosas como le venía en gana. Esos que se atrevieron, como Tino Casal, cambiaron realmente la cultura de nuestro país».

Víctor García, de Warcry, no dejó pasar la ocasión de reivindicar «la importancia de la historia de la música y de personajes como Tino, porque muchas veces los asturianos valoramos lo nuestro tarde, mal y nunca». Claudio Menéndez, compañero en Los Archiduques y sobre todo Víctor González Casal, su primo y gran amigo, agradecieron al Ayuntamiento «este renacimiento de Tino» que se produce, a su juicio, con este homenaje y con su nombramiento como Hijo Predilecto de Oviedo a título póstumo.