El Comercio

Allí donde Paula Rojo solía bailar

Paula Rojo, durante el concierto que ofreció ayer en la plaza de la Catedral.
Paula Rojo, durante el concierto que ofreció ayer en la plaza de la Catedral. / MARIO ROJAS
  • La artista llena la plaza de la Catedral, calzada con sus camperas de la suerte

  • Pitingo congrega a un público fiel con su fusión entre soul y flamenco sin olvidarse de sus temas más conocidos

No hace tantos años y no tan lejos de la plaza de la Catedral, Paula Rojo se acicalaba cada fin de semana para salir por los bares de la zona. Allí, a los 15 años pedía siempre una canción de Coti y no soñaba si quiera con componer con él un tema. Tampoco se imaginaba que unos años más tarde se subiría a ese escenario principal de las fiestas de San Mateo con el que fantaseaba y que sería con ella, con su música, con quien bailarían los jóvenes del momento. Ayer lo hicieron sin pausa en una plaza de la Catedral que arrancó tímida y que poco a poco fue creciendo en público hasta prácticamente llenarse.

Puntual, con las mismas botas camperas que le dieron suerte en su estreno artístico en el programa televisivo 'La Voz', subió al escenario. Tras saludar con una amplia sonrisa, agarró el ukelele y comenzó con 'Nuestra noche de cuento', como la que le esperaba en Oviedo, en ese especial escenario para la artista. «Arriba esas palmas príncipes y princesas de Oviedo», gritó la artista, anticipo de ese tema, 'Princesa', que en la plaza tarareaban por igual el joven público y sus progenitores.

«¿Cómo estamos Oviedo? Feliz San Mateo a todos. Es un placer estar aquí, en este escenario tan especial para los asturianos. Yo venía aquí y soñaba con subirme a este escenario como quien sueña con que le toque la lotería, pero los milagros existen», compartió confidencias con los espectadores, que pronto sacaron algún cartel con mensajes de admiración: 'Paula, te amo', confesaba a los cuatro vientos un seguidor.

Pitingo durante su actuación.

Pitingo durante su actuación.

Con 'Después del adiós', 'Otro café' y 'Poco', esa canción que siempre emociona a Paula Rojo, la asturiana se fue metiendo al público en el bolsillo. Jugaba en casa y allí abajo además de seguidores había amigos y familia. No quería defraudarles y a mitad de concierto les puso a bailar con 'Si me voy', uno de los temas más conocidos de su repertorio, que cantó la plaza a todo pulmón.

Acompañada por una impecable banda, también de casa, alternó esos temas más movidos con baladas en un equilibrio que convenció a sus seguidores. Tras pedir un minuto por esas becas de estudio que ella disfrutó y que inspiraron canciones como 'Londres', enfiló la parte final de su concierto, una noche de «cuento» que terminó con buen sabor de boca para sus fans, con 'Solo tú'. Esa canción que siempre será especial para Paula.

En esa mezcla de estilos que viene siendo marca de San Mateo, tras la cantautora country llegó el momento del cantaor flamenco. Pintingo, el segundo de la noche, presentaba su último trabajo, 'Soul, bulería y más', donde la protagonista es esa fusión de estilos que encandiló a la plaza. Arrancó con palmas flamencas que sonaban en el escenario y a los pies de la Catedral, acompañadas de guitarra y cajón. Los olé se sucedían con esa primera bulería , 'Un compromiso', con la que comenzó el concierto. «Buenas noches es una alegría estar aquí. Viva Oviedo», saludó el artista.

Siempre lleva Pitingo un repertorio de unos cuarenta temas que varía en función de la respuesta que tenga en el público, y el de ayer cumplió con creces. 'Killing me softly' o 'Rescue me', son algunos de los imprescindibles en esa fusión que ayer palmeó Oviedo. Para cerrar la variopinta noche, los argentinos Ráfaga animaron la fiesta ya de madrugada con su pegadiza cumbia. Son Rá-Fa-Ga.