El Comercio

Caunedo pide «cambios importantes» en el modelo festivo para el próximo año

  • El portavoz del PP critica la, a su juicio, «pobre» progamación y dice que la escasez de la oferta de actividades infantiles ha generado muchas quejas

Al PP no le gustan las fiestas de este año. Las protestas, denuncias, comunicados y notas de prensa de su concejal y representante en la junta de gobierno de la SOF, Belén Fernández Acevedo, han sido constantes, pero, hasta ayer, su portavoz no había hablado aún de ello. Agustín Iglesias Caunedo afirmó, al acudir a recoger el bollo en la plaza de España, que la programación de este año de las fiestas de San Mateo «demuestra que hace falta un impulso y un cambio importante» de cara a las próximas ediciones. En su opinión «han sido unas fiestas bastantes pobres, si las comparamos con años anteriores».

El que fuera alcalde de la ciudad, tras la repentina renuncia de Gabino de Lorenzo, impulsó bajo su mandato varios cambios en el modelo de las fiestas, que fueron muy criticados por la oposición. Trasladó las actuaciones musicales al aparcamiento del Carlos Tartiere, a un recinto cerrado, bajo una carpa para conciertos de pago y rebajó al mínimo la programación de la Catedral por razones de seguridad, aunque nunca se controlaron los accesos o el aforo. También propició el desembarco de 'GastroMateo', las casetas promovidas por la patronal de la hostelería en el paseo de Los Álamos. Ambas novedades han sido desmontadas por el nuevo equipo de gobierno, aunque para los hosteleros se abrió un concurso para instalar sus casetas en el Bombé.

Caunedo insistió ayer en que los hechos «demuestran que hace falta un impulso y un cambio importante de cara a las próximas ediciones festivas». Lamentó también la pobreza de la programación festiva para los más pequeños, que, sostuvo, son «los grandes perjudicados» por la desatinada gestión de la de festejos. Denunció que esa carencia de atractivos para los niños ha generado «numerosas quejas de los ovetenses».

La SOF tampoco ha sido capaz este año de lograr que las barracas se instalen en la ciudad pese a ofrecer a los feriantes ubicarse en la losa de Renfe.