El Comercio

Condenan a seis meses de prisión al joven acusado de atropellar a una mujer en Vidayán

  • La jueza le impone además de la condena de cárcel, el pago de una indemnización de 27.972 euros para la víctima por sus lesiones y secuelas y la retirada del permiso de conducir durante tres años

El Juzgado de los Penal número 3 ha condenado a seis meses de prisión al joven conductor acusado de atropellar a una mujer en la localidad de Vidayán sin ni siquiera parar después para comprobar el estado de la víctima. Considera la jueza que el chico, que durante el juicio se declaró inocente, es autor de un delito de lesiones por imprudencia grave y por ello le impone, además de la condena de cárcel, el pago de una indemnización de 27.972 euros para la víctima por sus lesiones y secuelas y la retirada del permiso de conducir durante tres años.

La sentencia, contra la que cabe recurso, exculpa al procesado del delito de omisión de socorro. La principal prueba contra él, que según el fallo es suficiente y contundente, fue el testimonio de la víctima, quien aseguró reconocer «sin ningún género de dudas» al conductor del atropello. Los hechos se produjeron sobre las 16.30 horas del 5 de mayo de 2013, cuando el acusado conducía un vehículo propiedad de su madre por la carretera local de Vidayán, en el concejo de Oviedo. La mujer que se encontraba junto a la carretera, en una zona aneja, fue arrollada tras perder el vehículo el control y salirse de la vía.

Durante la vista oral, el acusado negó su implicación en el accidente. Su abogado consideraba que no existía prueba de cargo suficiente para una sentencia condenatoria. «No pasé en coche por allí ni atropellé a nadie. Ni siquiera conozco esa zona. Ese día estuve en casa de mi tío y luego fui al Tartiere a ver el fútbol», sostuvo durante el juicio. Los agentes llegaron hasta el vehículo, propiedad de la madre del procesado, por el testimonio voluntario de otras dos personas, quienes aseguraban que el joven había reconocido que él era el autor del atropello, algo que negó en sede judicial. Aunque tras esta información y su arresto la víctima le reconoció inmediatamente.