El Comercio

La noche más reivindicativa

Los Chikos del Maíz durante su actuación en Oviedo.
Los Chikos del Maíz durante su actuación en Oviedo. / A. Piña
  • Alberto & García y Carlos Jean y Alexander Som también animaron con mensajes sociales la jornada mateína

  • Los Chikos del Maíz se despiden del público ovetense en la Catedral

A las nueve de la noche comenzaron a sonar en la plaza de la Catedral los temas de 'Voladores', el último trabajo del grupo asturiano Alberto & García. Fue este, sin duda, un concierto especial: justo ayer hacía un año que el grupo se había embarcado en este proyecto. Los integrantes lo celebraron sobre el escenario «como se merece».

Las canciones se sucedieron una tras otra evocando los paisajes de oriente del Asturias en los que fueron grabadas y así, ante el entusiasmo del público, fueron sonando 'Este rayo de sol', 'Cualquier sitio', 'Qué voy a hacer' y 'San Juan'. No faltó tampoco 'Avalancha', la cumbia en la que se deja ver la vertiente latinoamericana y que tuvieron que repetir dos veces por petición del público.

La versión más eléctrica y rockera la pusieron una versión de 'Mil horas', de Andrés Calamaro; y 'Piedra y camino', escrita por Atahualpa Yupanqui, que dedicaron «a todas las familias que inculcan la música a sus hijos», como fue su caso. 'Cuarto menguante', grabada junto al faro de Luces, en Colunga, fue la última del repertorio oficial, pero los asistentes no les dejaron irse sin interpretar 'Ruta al sol' y 'He venido para ver los mares'.

A las once hubo un radical cambio de estilo y comenzó a sonar el rap reivindicativo de Los chikos del Maíz. «Ya iba siendo hora de que en las fiestas se diera lugar a otro tipo de cultura, porque durante años solo podían participar en ellas los grupos de radiofórmula», declararon. Ellos llegaron Oviedo con los versos afilados de sus canciones y con 'Trap Mirror', su último trabajo con el que ponen fin, de momento, a su proyecto musical. Sobre el escenario sonaron los temas de este último EP, 'Relato Distópico', 'Black Mirror', 'La soledad del corredor de fondo', 'Los pollos hermanos' y 'Un bolero en Berlín', dejando claras una vez más sus ideas, su lucha por la clase obrera y contra el poder, su hartazgo ante el sistema económico y lanzando sus claros mensajes para todo aquel que quiera entenderlos, mezclados con guiños a series, políticos o intelectuales.

Ante un público totalmente entregado, interpretaron también algunos de sus temas más famosos como 'El miedo va a cambiar de bando', 'Riot propaganda', 'Pasión de talibanes' y 'La mazorca mecánica'. Sin cortarse ni un pelo, como siempre, lograron hacer vibrar una plaza que anoche tenía mucho de reivindicativa y premió cada letra con aplausos. Y no faltó un mensaje contra las agresiones machistas -«si una chica dice no, es no», advirtieron- y a favor de los refugiados.

Y a la una y media de la madrugada, fue el turno de Carlos Jean, acompañado por Alexander Som.