El Comercio

El Campo es uno de los ejes de San Mateo.
El Campo es uno de los ejes de San Mateo. / MARIO ROJAS

El Ayuntamiento da luz verde al proyecto para «dignificar» el entorno del Campo

  • La junta de gobierno destina 17.545 euros para que el Colegio de Arquitectos siente las bases del concurso de ideas que reducirá el tráfico en la zona

El Ayuntamiento quiere reducir el tráfico en los alrededores del Campo San Francisco, sacar la arboleda de esa glorieta en la que, dicen, se ha convertido y facilitar los recorridos peatonales y en bicicleta. Para ello, para «dignificar» ese pulmón verde de la ciudad, el Consistorio dio ayer su primer paso. Esa intención de redefinir el entorno del Campo San Francisco se plasmó en algo más tangible: la junta de gobierno dio luz verde al proyecto en colaboración con el Colegio de Arquitectos para rediseñar el área y fomentar la movilidad sostenible en las inmediaciones.

El gobierno local aprobó un contrato de 17.545 euros para ese proceso que sentará las bases del concurso de ideas que se convocará el próximo año, cuando esa parte de la ciudad tomará una forma diferente. El contrato adjudicado ayer corresponde a la asistencia técnica que, tal y como adelantó EL COMERCIO, «trabajará en la elaboración de las bases sobre potenciación de la movilidad sostenible y mejora de la calidad en el espacio público y en el entorno del Campo San Francisco», expresan desde el Consistorio. El plazo de esta primera parte expira el 15 de diciembre.

Hasta entonces, los arquitectos trabajarán sobre el terreno. Analizarán los recorridos peatonales que realizan los usuarios y cuáles podrían habilitarse para que el Campo deje de estar entre una muralla de tráfico. Ya, según avanzaron a este diario, tienen claro que desde la plaza de la Catedral o desde la del Ayuntamiento podrían crearse recorridos peatonales en los que los ciudadanos accedan al Campo sin obstáculos de por medio.

No obstante, tras realizar todo el trabajo de campo, los arquitectos iniciarán un proceso participativo para que otros colectivos interesados y cualquier ciudadano aporten sus propias ideas. Saldrán de ahí las conclusiones para el concurso de ideas que impulsará el Ayuntamiento.

«El Campo San Francisco, un parque de enorme valor ambiental y una seña de identidad imprescindible de Oviedo, lleva años funcionando como una gran rotonda, un distribuidor de tráfico del centro de la ciudad», describe el concejal de Urbanismo, Ignacio Fernández del Páramo, empeñado en «dignificar» ese entorno para buscar «una solución que mejore la movilidad de toda la zona».

A buen seguro, permanecerán atentos los ovetenses que a lo largo de la historia han defendido la arboleda, lugar de encuentro y festejos de la ciudad. La opinión pública no se quedó de brazos cruzados cuando surgieron solicitudes de particulares para construir dentro del Campo, allá por 1797; ni con la llegada del ferrocarril a la ciudad en 1874, que movilizó a los ovetenses ante la posibilidad de privatizar y cerrar el Campo; ni tampoco cuando las hileras de álamos que se erguían en el paseo que aún hoy lleva su nombre desaparecieron en diciembre de 1924. Menos aún hace menos años, en 2010, cuando el Ayuntamiento quiso ceder de por vida a la sociedad Comamsa el subsuelo de Uría y alrededores para construir tres aparcamientos con 1.500 plazas.

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