El Comercio

Se enfrenta a 27 años de cárcel por intentar asesinar a su exmujer ante su hija de 8 años

  • El hombre también trató de acabar con la vida de una amiga con quien residían la víctima y la niña tras la separación de la pareja

Trató de matar a su exmujer clavándole un destornillador y un cuchillo, las mismas armas que usó para atacar a una amiga de su expareja que había cobijado a la mujer y a su hija de 8 años, quien presenció la brutal agresión. El agresor se enfrenta ahora a una pena de 27 años de prisión. Es lo que reclama el Ministerio Fiscal por dos delitos de asesinato en grado de tentativa y otro de amenazas.

Los hechos que se juzgarán el próximo martes en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial se remontan a mayo de 2015. La relación de la pareja había concluido dos años antes, con una denuncia de malos tratos de por medio. En todo momento, y a pesar de que había una orden de alejamiento, el procesado trató de convencer a la mujer para que volviera con él, relata el fiscal. Pero ella le dejó claro que el único contacto que tendrían sería para el intercambio de su hija, pues el acusado tenía estipulado un régimen de visitas.

El día en que intentó matar a su exmujer, la niña había pasado el fin de semana con su padre. Tras recoger a la menor, la víctima regresó al portal para concertar la siguiente cita. Pero el acusado comenzó a presionarla para que retirara unas denuncias por impago de pensiones. También quería hablar con la propietaria de la casa, a quien culpaba de la ruptura de la pareja. La mujer se negó y en ese momento, el agresor sacó un destornillador, con la punta modificada en forma de punzón o estilete, y se lo clavó sin mediar palabra en la parte superior del pecho, a la vez que gritaba: «Esto es lo que tú querías».

Con su exmujer malherida, el agresor le arrebató las llaves y subió a la vivienda donde agredió a la amiga. La atacó con el destornillador, «con la intención de acabar con su vida», clavándoselo varias veces y gritándole que si no quería escucharle «por las buenas», lo haría «por las malas», según el escrito de acusación. La exmujer del agresor intentó entonces detenerle, pero él volvió a apuñalarla en diferentes partes del cuerpo con un cuchillo que llevaba en la misma bolsa. La niña de 8 años, que sufre un trastorno de espectro autista atípico, presenció la agresión: gritaba y lloraba desconsolada, lo que alarmó un vecino, quien logró entrar en la vivienda. Se encontró con las dos mujeres malheridas y al agresor, que también se había autolesionado, sosteniendo el destornillador en el cuello de su hija. El vecino consiguió reducirle y alertar a la Policía Nacional que procedió al arrestó del presunto agresor. El martes se sentará en el banquillo de los acusados en la Audiencia Provincial para responder por estos hechos. Se enfrenta a 27 años de cárcel.