El Comercio

Vecinos de El Cristo dicen que las propuestas del Principado no son «necesarias ni serias»

Vecinos de El Cristo dicen que las propuestas del Principado no son «necesarias ni serias»
  • Desde que el HUCA se trasladó a La Cadellada, 142 negocios han cerrado sus puertas en el barrio y aún no existe un proyecto a largo plazo

Por segunda vez en dos meses, los antiguos terrenos de El Cristo volverán a tener vida por unas horas. En ellos, se celebrará hoy la romería con la que hace años se ponía fin a las fiestas de San Mateo. Servirá, según explicó unos de los organizadores, Nacho González, para festejar «lo que llevamos años reivindicando». Y es que los vecinos de la zona llevan quince años movilizándose para que el barrio tenga una segunda oportunidad.

Con el traslado del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) a La Cadellada, 142 negocios se han visto obligados a cerrar sus puertas y las 23,5 hectáreas de terreno han pasado de tener vida a diario a estar abandonadas. Además, la parte alta de la avenida de El Cristo casi no tiene actividad económica y la mayoría de los establecimientos han desaparecido. En este momento, solo está funcionando un centro de día, dos residencias para personas mayores y una guardería.

Pero esta situación, ya era presagiada por los vecinos en 2002 y la Asociación de Comerciantes de El Cristo-Buenavista inició por el aquel entonces una recogida de firmas para solicitar que el centro sanitario se quedase donde estaba. En la confluencia de Fuertes Acevedo y Julián Clavería, una pancarta instaba al Principado a frenar el traslado.

Pero estas premisas no fueron aceptadas por el gobierno regional y hace dos años se estrenó el nuevo HUCA. En este momento, el barrio sufrió un bajón que todavía no ha tocado fondo y aún no existe un plan concreto donde se establezca qué hacer con el solar a largo plazo. Esta misma semana, la consejera de Infraestructuras, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente, Belén Fernández, comentó que se estaba realizando un anteproyecto de ley donde se establecía que el helipuerto se iba a destinar a diversos usos, como lugar para albergar mercadillos y conciertos y que se acondicionará el itinerario que va desde Julián Clavería hasta Maternidad.

Para el presidente de la asociación vecinal del barrio, Ramón del Fresno, estas medidas son insuficientes y «ni son necesarias ni serias». «Lo que hay que hacer es una cosa para cada área y establecer usos específicos», protesta y recuerda que ellos llevan quince años trabajando para crear una propuestas que se adapten a las necesidades del barrio.

En concreto, afirma que «la ciudad necesita un recinto ferial y un hospital de tenientes». También, entre sus planes se encuentra una escuela de 0 a 3 años, ya que «no existe ninguna guardería pública donde los padres puedan dejar a sus hijos». De forma paralela, han pedido soluciones a corto plazo como «la instalación de un cartel donde se situaban las Consultas Externas» que informe que allí está el Centro de Salud de El Cristo y usar Maternidad y Silicosis para «residencias de mayores».

Respecto al concurso de ideas que el Ayuntamiento de Oviedo está ultimando y que se espera llevar a la junta de gobierno la próxima semana, Del Fresno señala que «se ha echado un mantón encima de la hoguera» y que con este proceso no se está hablando de la verdadera problemática que existe.

«La zona está abandonada»

A pesar del traslado del hospital, cada día decenas de estudiantes recorren los alrededores del hospital. Este es el caso de Caterina Ilario y María Mera. Ellas son estudiantes de Odontología y afirman que «la zona está abandonada» y que se debe buscar una «forma de aprovechar el espacio». La primera apremia que «si hay dinero para darle un uso que se haga» de forma inmediata.

A Gaitán Lasa le gusta la idea de que se organicen conciertos en el helipuerto, para que así los estudiantes puedan disfrutar «de una zona de ocio» al lado de su respectiva facultad. «Los recitales podrían ser de rock, pop o incluso organizar festivales de jazz».

Pilar Fidalgo es vecina del barrio. A ella le da pena que tantos edificios no tengan uso y cree que toda medida, por mínima que sea, para sacar adelante la zona «me parece bien». Pero Román García va un paso más allá al señalar que el solar «está muerto» y, a pesar de que «todo depende del presupuesto», cree que la unificación de facultades en la zona es la mejor idea.