El Comercio

El mercado de La Corredoria solo recibe dos ofertas y saldrá de nuevo a concurso

El mercado de la Corredoria, situado en la calle Emilio Llaneza.
El mercado de la Corredoria, situado en la calle Emilio Llaneza. / MARIO ROJAS
  • El equipo de gobierno hará una nueva campaña de difusión para tratar de atraer comerciantes o desempleados

Solo dos ofertas para los catorce puestos de venta y la cafetería. La mesa de contratación constatará hoy el fracaso de la segunda licitación de los negocios del mercado de abastos de La Corredoria. Ni siquiera el esfuerzo hecho por el Ayuntamiento para ablandar las condiciones, después del primer intento por el PP a finales de 2014, ha animado a más comerciantes a interesarse en el proyecto. Con solo dos ofertas, el mercado no es sostenible, reconocieron fuentes municipales. Los dos aspirantes tendrían que asumir todos los gastos comunes de funcionamiento.

El concejal de Promoción Económica, Rubén Rosón, remarcó que el equipo de gobierno «no renuncia a sacar a flote el mercado» y anunció una nueva licitación, «impulsando una campaña de difusión, para llegar realmente a todas las personas que puedan estar interesadas». En concreto, el esfuerzo se centrará en llegar a comerciantes de otros barrios y, en especial, a desempleados que quieren reconducir su vida laboral hacia el comercio minorista.

Rosón recordó que, desde su concejalía, se organizaron tres reuniones con posibles interesados y asociaciones de comerciantes de la zona y visitas al mercado, pero el interés mostrado por aquellos en las visitas no ha fructificado a la hora de la verdad. «Es difícil que los particulares se animen a licitar con la administración, y más en un contexto económico complejo», asumió.

Ni siquiera después de haber mejorado las condiciones del anterior pliego. «Frente a la propuesta del anterior equipo de gobierno, que obligaba a los futuros concesionarios a crear una empresa conjunta y a asumir todos los gastos, rebajamos el coste, que pasó de una media de 730 euros al mes a cerca de 300», destacó Rosón, que también hizo hincapié en los numerosos retrasos del proyecto desde las obras.

Dinero europeo

El primero en solicitar, en 2005, un mercado para el barrio de La Corredoria fue Eloy Rodríguez, entonces presidente de la Asociación de Vecinos El Conceyín. Propuso crear una plaza de abastos y un mercado semanal al aire libre para dinamizar el comercio. La idea fue desechada por el equipo de gobierno del PP. La celebración de un mercado semanal ambulante, sin embargo, vuelve a estar sobre la mesa, confirmaron fuentes municipales. La concejalía estudia la posibilidad de que se celebre en el entorno de la plaza de abastos, con periodicidad semanal y los sábados, para no competir con el de los viernes de Lugones.

Los anteriores gobiernos del PP, en cambio, mostraron escaso interés por el mercadillo y no encontraron fuerzas hasta la aprobación del proyecto Urban, 'Oviedo al Norte', con 12 millones de euros, para invertir en los barrios a ambos lados de la autopista y cerrar la brecha económica y social que les separa, aún, del resto de la ciudad.

Las obras del mercado de abastos se iniciaron en 2010, en una parcela sin urbanizar entre la plaza de El Conceyín y la antigua carretera nacional. Con la mayor parte de la estructura levantada, a finales de año, máquinas y obreros abandonaron el tajo. El Ayuntamiento no era propietario de todos los terrenos y hubo que rescindir el contrato con Sacyr e iniciar un expediente de expropiación. El concejal de Urbanismo, entonces Alberto Mortera, anunció que «serían dos o tres meses de paralización de las obras». Al final fueron casi dos años y, por el medio, el Ayuntamiento contrató la urbanización del entorno, que no había sido prevista inicialmente.

A mediados de 2013, las obras estaban prácticamente concluidas. Sin embargo, fue entonces cuando el PP contrató por casi 55.000 euros un estudio para la implantación y gestión del mercado, que escondía la redacción de los pliegos para la gestión indirecta de la plaza a través de una concesión a 20 años. La anunciada apertura se demoró otro año más.

La licitación de los puestos del mercado no llegó hasta 2014. Hasta catorce empresas se interesaron entonces por instalarse, pero, después de gastar 2,3 millones de euros en el edificio, faltaban aún los remates y las divisiones interiores. Además, no se presentó ninguna cadena de distribución, por lo que sin el supermercado que debería ocupar la mitad del edificio y pagar la mitad de los costes, poner en marcha el mercado fue inviable.

Temas