El Comercio

«Yo no secuestré a mi hija, me llamaron para que fuera a buscarla»

Isabel Hernández, ayer a la entrada de los juzgados.
Isabel Hernández, ayer a la entrada de los juzgados. / MARIO ROJAS
  • El juicio contra una madre y una abuela por llevarse, supuestamente, a una niña de un centro de acogida se suspende por la falta de un testigo

La mujer acusada, junto a su suegra, de llevarse sin permiso a su hija de un centro de protección de menores el pasado año aseguró ayer que ella no había hecho semejante cosa: «Yo no secuestré a mi hija. Ellas me llamaron por teléfono porque la cría lloraba y tenía ansiedad. Me dijeron que fuera a buscarla y que no iba a tener problemas. Salimos con la cartilla médica e incluso las educadoras me dieron un beso al marchar», aseguró ayer Isabel Hernández ante la jueza titular de la sala de lo Penal número 2, donde su suegra ofreció la misma versión. La menor tiene ahora 13 años.

Su abuela, también acusada de un delito de sustracción de menores, defendió que habían sido las educadoras del centro de acogida ovetense quienes les habían dado el consentimiento para que se llevaran a la niña. «Yo no he hecho nada, pero asumo lo que Dios diga», dijo.

Sin embargo, no pudo contrastarse esa versión de las dos acusadas con las de otros testigos. La educadora del centro no se presentó a la vista oral y ante un posible problema con la citación, las partes interesaron la suspensión del juicio que se reanudará a primera hora del próximo viernes. Las dos mujeres se enfrentan, cada una, a la pena de dos años de prisión, así como a cuatro años de retirada de la patria potestad. «Pido respeto porque soy una madre que sufre y no quiero hacer daño a mi hija. Quiero que me entiendan todas las madres que han sufrido por sus hijos. Yo no la secuestré», insistió Hernández.

Hace dos años, explicó, aunque sin poder precisar la fecha concreta, la familia tuvo algunas dificultades. «No tenía vivienda, pero ahora tengo una casa muy grande por la que pago 240 euros. La niña va al colegio y no le falta de nada. Quiero darle lo mejor de mi vida». Porque aunque tras los hechos que se enjuician la niña fue localizada por la policía, ahora reside con sus padres. Ayer se abrazaba con fuerza a su madre antes del juicio. «Ellos tienen la tutela, pero yo la patria potestad y todo está yendo bien», insistió la mujer.

Lo que sostiene el Ministerio Fiscal es que en febrero de 2015, las dos acusadas acudieron al centro de protección con «la intención de llevarse a la niña, pese a que ambas conocían la resolución administrativa y su alcance». El escrito de acusación insiste en que la educadora responsable del centro se opuso a que las dos procesadas se llevaran a la menor y les advirtió de las eventuales consecuencias que pudieran derivarse de lo que pretendían. Pero, insiste el fiscal, pese a todo las mujeres se llevaron a la niña. Por los hechos reclama dos años de prisión para ambas y la inhabilitación para el ejercicio de la patria potestad de la madre durante cuatro años.

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