El Comercio

El Ayuntamiento amplía las bonificaciones en la Plusvalía a viviendas de 70.000 euros

Barrios con bajos valores catastrales como Tocote, en Pumarín, serán los principales beneficiados por la ampliación de las bonificaciones de la Plusvalía.
Barrios con bajos valores catastrales como Tocote, en Pumarín, serán los principales beneficiados por la ampliación de las bonificaciones de la Plusvalía. / M. ROJAS
  • El equipo de gobierno aprueba el proyecto de ordenanzas fiscales con una rebaja del 1% en los comedores escolares

En sesión extraordinaria y urgente, el equipo de gobierno aprobó ayer el proyecto de ordenanzas fiscales para el próximo años. Unas que amplían las bonificaciones en la Plusvalía (oficialmente Impuesto Sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana) en medio del debate sobre la tributación de los incrementos de patrimonio debidos a herencias mortis causa. El año que viene, todas las viviendas que tengan un valor catastral inferior a 46.000 euros, sin computar el valor asignado a los locales destinados a garajes o trasteros que sean anejos de la vivienda habitual, quedarán casi exentos del impuesto municipal, al beneficiarse de una reducción en la cuota del 95%.

Cierto que por debajo de 46.000 euros de valor no hay muchas viviendas, pero la medida supone elevar en 6.000 euros (un 15%) el límite para beneficiarse de la bonificación respecto a este año. Además, también se amplían los valores que pueden acogerse al siguiente escalón de beneficios fiscales y el porcentaje de bonificación en este impuesto. Las ordenanzas en vigor reconocen un 'descuento' del 50% para los pisos de hasta 60.000 euros de valor catastral. El año que viene la reducción de la cuota será del 60% y para todas aquellas viviendas que no superen los 70.000 euros.

Recaudación creciente

En realidad, la evolución de los ingresos por la Plusvalía permite ser generoso. La recaudación de este impuesto municipal ha crecido de 7 a más de 12 millones de euros en cuatro años, empujada por el alza de los valores catastrales tras su revisión en 2013. La misma que ha llevado al Ayuntamiento a moderar el tipo del IBI para aminorar la escalada de los recibos.

La Plusvalía, sin embargo, tiene problemas. El impuesto grava el «incremento del valor» de los terrenos en una venta o una herencia, pero hace ya casi 8 años que el valor de pisos y casas retrocede, no crece. Sin embargo, su forma de cálculo sobre el valor catastral provoca que se exija el pago incluso cuando el bien ha perdido valor. En Oviedo, además se cruza con una revisión de los valores catastrales, que incrementó estos de media un 50% en medio del desplome general del mercado real de la vivienda. Hay, al menos, tres cuestiones de inconstitucionalidad planteadas ante el Tribunal Constitucional por este gravamen.

Más seguro, en lo jurídico y de mayor rendimiento, en lo económico, es el IBI. La aprobación ayer del proyecto de ordenanzas fiscales confirmó el anuncio del equipo de gobierno: Oviedo tendrá, en 2016, 2 tipos de este impuesto, con uno especial (y el doble de gravoso) para grandes valores catastrales que solo pagarán 258 grandes propiedades de la ciudad, todas con valores superiores al millón de euros.

Pagarán el 1,1% de su valor catastral, frente al 0,65, que harán el resto de bienes inmuebles sujetos a este impuesto el próximo año. El 0,65 supone una rebaja del 3,2% respecto al aplicado este año, un porcentaje, a priori, insuficiente para compensar la aplicación del siguiente tramo de la revisión catastral, que elevará los valores de pisos, locales y garajes un 5%.

El Ayuntamiento ampliará, además, la bonificación establecida para las viviendas de protección oficial, subiendo el porcentaje del 35% (actualmente está en el 25%) así como aumentando el plazo de disfrute a 4 años, en vez de los 3 que se fijan en el texto vigente. También los inmuebles en los que se hayan instalado sistemas para el aprovechamiento térmico o eléctrico de la energía proveniente del sol se beneficiarán de una bonificación mayor el año que viene, al pasar del 20 al 30% de la cuota durante cinco años.

La medida hace más atractiva para las comunidades de vecinos invertir en energías renovables. Un edificio con 40 viviendas que paguen un recibo de la contribución de 600 euros cada uno, tendría derecho a una reducción de 36.000 euros en el periodo bonificado, compatibles con las líneas de ayudas municipales o de otras administraciones para estas inversiones.

Comedores más baratos

Las ordenanzas fiscales tienen otras buenas noticias: los comedores escolares serán casi un 1% más baratos el año que viene, ya que su precio se revisa con el IPC general del mes de agosto previo. O no tan buena. El precio de los alimentos frescos subió un 6,8% en lo que va de año y seguro que a Cook, la concesionaria del servicio, no le hace especial ilusión que haya bajado el calzado o el vestido.

También hay rebajas en las licencias de obras menores y en las de actividad. La renovación de estas últimas cuando hayan caducado se beneficiará, al igual que sucede ya con las de obras, de una bonificación del 75% de la cuota.

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