El Comercio

El acusado de abusar sexualmente de un niño de 5 años defiende su inocencia

El acusado accedió a la Audiencia Provincial con su abogada.
El acusado accedió a la Audiencia Provincial con su abogada. / P. L.
  • El joven negó los hechos que se le imputan durante la primera sesión del juicio en el que se enfrenta a trece años y medio de prisión

Llegó pocos minutos antes de que comenzara su juicio acompañado por su abogada y una vez dentro de la Sala Segunda de la Audiencia Provincial defendió su inocencia. El joven acusado de abusar sexualmente de un niño de apenas cinco años, nieto de su casero, negó ayer todos los hechos que se le imputan. Lo hizo durante la primera sesión del juicio, celebrado a puerta cerrada, y en el que también testificaron los familiares del menor, quienes interpusieron la denuncia contra el joven, de 24 años.

El juicio proseguirá hoy con la declaración de los peritos, los psicólogos que apreciaron en el menor actitudes compatibles con las de una víctima de abusos sexuales. Por una incompatibilidad profesional, los peritos no pudieron declarar ayer ante el tribunal. Su testimonio será determinante en un caso como este, en el que la víctima tenía apenas cinco años cuando comenzaron a producirse los presuntos abusos.

Los hechos ocurrieron, según sostiene el Ministerio Fiscal, durante dos años, entre 2012 y 2014. En ese periodo, el acusado residía en una vivienda de la ciudad. Se había desplazado a Oviedo para cursar sus estudios universitarios y había alquilado una habitación en la casa de un hombre, quien en ocasiones se quedaba al cuidado de su nieto. El mismo relato de la Fiscalía, al que se adhiere la acusación particular, representada por la abogada Ana María González, del Centro de Atención a Víctimas de Agresiones Sexuales y Malos Tratos (Cavasym), afirma que el joven abusaba del menor en esos momentos, cuando el niño se quedaba en casa del abuelo, muchas veces por las noches.

«Los abusos se produjeron desde que contaba con cuatro o cinco años y hasta que tuvo siete. El niño se quedaba a veces al cuidado de su familiar y el procesado obligó al menor a practicarle felaciones bajo la amenaza de agredirle si no accedía a ello», sostienen las acusaciones.

Por los hechos descritos, tanto la Fiscalía del Principado de Asturias como la acusación iniciada por la madre del menor le solicitan la pena de trece años y medio de cárcel. Consideran que el procesado es autor de un delito de agresión sexual de forma continuada a un menor de edad. Además de la pena de prisión, en su acusación el fiscal le pide una orden de alejamiento del menor y libertad vigilada durante un periodo de seis años. También, la obligación de someterse a un programa de educación sexual.

En concepto de responsabilidad civil, el Ministerio Público le reclama que indemnice al menor, a través de sus progenitores, con la cantidad de 30.000 euros, cuantía por los daños morales que le ocasionó en esos dos años de supuestos abusos.