El Comercio

El Ayuntamiento y Defensa negocian la apertura de La Vega a visitas turísticas

Una de las escasas visitas organizadas hasta la fecha a la fábrica de armas de La Vega.
Una de las escasas visitas organizadas hasta la fecha a la fábrica de armas de La Vega. / SUSANA SAN MARTÍN
  • Ultiman la apertura de la histórica factoría armamentística para recorridos guiados una vez cada dos meses

El Ayuntamiento y el Ministerio de Defensa ultiman un régimen de visitas que permitirá acceder a los terrenos y edificios de la antigua fábrica de armas de La Vega, cerrada desde noviembre de 2012, cuando se consumó el traslado de parte de su actividad y de la plantilla a la de la factoría de Trubia. Según confirmó el concejal de Urbanismo, Ignacio Fernández del Páramo, faltan por concretar algunos detalles, pero «la postura del ministerio es favorable». El Ayuntamiento remitió al departamento que dirige, en funciones, Pedro Morenés, una propuesta para abrir el recinto a visitas turísticas y culturales el pasado mes de mayo. La contestación oficial se demoró hasta este mes, cuando Defensa aceptó la idea pero pidió más detalles acerca de su periodicidad o recorridos.

La idea en la que trabajan ambas administraciones es abrir el recinto al público, en principio, cada dos meses, «aunque, por problemas de calendario el próximo año pactaríamos cinco visitas en lugar de las seis correspondientes», explicó Fernández del Páramo. El Ayuntamiento asumiría los costes de las mismas, tanto para contratar guías que hagan los recorridos como si decide editar material complementario, folletos o guías.

Las visitas no interferirían con el resto de debates planteados alrededor del futuro de estos casi 120.000 metros cuadrados, cuya propiedad estudia reclamar judicialmente el Ayuntamiento y para los que hay planes que van desde que forme parte de la solución al bulevar de Santullano hasta un recinto ferial o un área tecnológica.

Las visitas, en cualquier caso, permitirían a los ovetenses y visitantes conocer un patrimonio oculto desde hace casi dos siglos. En el interior del recinto hay desde restos del monasterio benedictino de Santa María de La Vega (del siglo XII), o un claustro barroco, a ejemplos notables de la arquitectura de mediados del siglo pasado. Todos ocultos por el secretismo con el que trabaja la industria militar.

Los ovetenses en realidad apenas pudieron atisbarlo en dos ocasiones desde el cierre de la factoría el 11 de abril de 2012. Desde que General Dynamics consumó su final, Defensa solo ha autorizado la entrada y uso de las instalaciones en dos ocasiones: durante la Noche Blanca de 2014 y durante las jornadas de Patrimonio Industrial celebradas en la ciudad en mayo de este año.

Una tercera apertura llegó este verano, cuando, con el permiso del ministerio, el equipo de rodaje de la película 'Marrowbone', del realizador ovetense Sergio G. Sánchez, trabajó durante casi una semana en el recinto. Eso sí, el que fuese ganador del Goya al Mejor Guión Original por 'El Orfanato' impuso un espeso silencio sobre el rodaje. Durante cinco días trabajó entre las naves centenarias, las viviendas de oficiales o la escuela de aprendices de La Vega sin que trascendiera un solo dato y solo con el rodaje terminado se hizo una foto con el viceconsejero de Cultura del Principado de Asturias, Vicente Domínguez.

«Creemos que las visitas pueden ser una forma de acercar todo este patrimonio al público después de tantos años oculto», insistió el concejal de Urbanismo, que destacó la buena recepción que ha tenido en Defensa la propuesta y el espíritu de colaboración.

Santullano y más allá

La Vega, un rectángulo de 460 por 260 metros, ocupa unos terrenos estratégicos que llevan años en el punto de mira de todas las administraciones. Los redactores del Plan del Prerrománico levantaron una considerable polvareda cuando defendieron crear un vial por el medio de la fábrica, que aún estaba en activo, como alternativa a la actual entrada desde la 'Y' con el fin de proteger el templo de San Julián de los Prados. Fue la primera raya pintada, pero no la última. Un año más tarde, tras presentar su proyecto de 'losa' de Santullano, al Ayuntamiento se le escapó una infografría en la que se veían bloques y bloques de pisos sobre las naves. El entonces alcalde de Oviedo, Gabino de Lorenzo, matizó que sería necesario «consenso con los trabajadores» para cualquier proyecto.

Ya no los había, trabajadores, cuando bajo mandato de su sucesor, Agustín Iglesias Caunedo, se encargó un diseño que consideraba prioritario proteger la iglesia prerrománica de Santullano y que, tras analizar varias opciones, concluía que la más idónea es aprovechar unos 7.000 metros cuadrados del solar de la fábrica para alejar entre 45 y 48 metros del templo la calzada de la autopista, «convertida en un vial de características urbanas». Ese tramo, de unos 200 metros de longitud, se cubriría después con una losa o losas, ganando unos 13.000 metros cuadrados de nuevas zonas verdes.

En la actualidad, y bajo nuevo gobierno, el Ayuntamiento trabaja en otro diseño que, también, tendrá que ser compatible con La Vega. Mientras se dilucida el futuro de los terrenos, el Ayuntamiento quiere abrir las puertas del recinto de La Vega una vez cada dos meses.