El Comercio

«La industria cultural es la única que dará riqueza a Oviedo»

Yolanda Lobo se encuentra inmersa en los preparativos de la noche cultural del próximo sábado.
Yolanda Lobo se encuentra inmersa en los preparativos de la noche cultural del próximo sábado. / PIÑA
  • La expropietaria del pub La Santa Sebe aboga porque las concejalías de Cultura y de Participación Social capitaneen el futuro de la ciudad

  • Yolanda Lobo Productora de la Noche Blanca

Yolanda Lobo irradia felicidad a pesar de que hace dos años le diagnosticaron un trastorno grave del sueño. Las casi tres décadas que estuvo al frente del pub La Santa Sebe le pasaron factura. «Ahora vivo de día, disfruto del sol y duermo», confiesa. Lo dice ante un ordenador mientras ultima los detalles de la próxima edición de la Noche Blanca, este sábado. Es una de sus productoras. «Me encanta producir. Soy muy resolutiva», confiesa esta mujer que ya pasa los cincuenta y que, asegura, está viviendo una época «feliz».

Está en plena vorágine preparativa de la Noche Blanca...

Muchísimo trabajo, diría yo. Lo bueno es que las tres personas que llevamos la organización del evento estamos muy coordinadas aunque necesitaríamos más tiempo para prepararlo, más estabilidad y continuidad para llegar a hacer una Noche Blanca muy importante.

¿En qué sentido dice lo de estabilidad y continuidad?

Necesitamos más meses para preparar todo este trabajo. Llevamos dos meses de preparativos y se quedan escasos, nos gustaría trabajar durante todo el año para estudiar cómo se prepara una Noche Blanca en otras ciudades y poder llegar a hacer intercambios, esto sería muy guapo. El objetivo final sería crecer, no necesariamente en presupuesto pero sí en gestión de los recursos y de tiempo. Nosotros los optimizamos pero siempre se puede hacer más.

Puestos a pedir. ¿Qué le gustaría incluir este sábado?

Me gustaría descubrir nuevos espacios, como jardines, casas..., la arquitectura interior de la ciudad, e incluso portales como los de las Casas del Cuito para conocer la historia de los edificios.

Año a año la Noche Blanca se ha consolidando. ¿Qué aporta este evento a la ciudad?

La ruptura con el ritmo monótono de la cotidianidad.

¿Oviedo es una urbe aburrida?

Como cualquier ciudad de provincias tiene unos ritmos muy marcados y pausados. Hay que motivar a la gente para hacer cosas porque responde muy bien. ¿Por qué el museo de Bellas Artes o el Arqueológico se llenan durante la Noche Blanca y hay colas para visitarlos?

Quizá ayude que sea gratis...

Sí, pero bueno, luego te cuestan lo que valen dos sidras, es un gasto asumible. Yo creo que se llenan porque se rompe con esa barrera invisible de respeto. La gente que no está acostumbrada a entrar en los museos de repente pierde el miedo.

Habla de perder ese temor a la cultura. ¿Cómo definiría el movimiento cultural ovetense?

Siempre estuvo muy bien. El problema fue el de la visibilidad, que la gente que dirige la ciudad se diera cuenta del capital que tienen aquí.

¿En qué sentido?

Llevamos alimentando ciudades durante 30 años y no te dejan estar. No hay más que ver la diáspora de artistas que se han ido a Madrid, incluso a Gijón. Es muy triste porque aquí no se acaba de entender que la industria cultural es la única que va a dar riqueza a Oviedo. Hay que apostar por la cultura. La industria cultural da mucho dinero.

Entonces habría que buscar el apoyo de instituciones, políticos, administraciones...

Sí. Que toda la ciudad se diera cuenta que aquí no se van a crear industrias conserveras porque no hay. La industria cultural va a ser el eje económico.

¿Y existe apoyo para ello?

Debería haber mucho más. Hasta que no se den cuenta que la Concejalía de Cultura en Oviedo es la más importante y en la que se tiene que volcar todo el mundo, mal vamos.

Sin embargo, esta concejalía suele tratarse como una de rango menor.

Exactamente. Cuando debería de ser la más importante junto a la de Igualdad. Ambas deberían ser las concejalías estrella. Con una Concejalía de Igualdad que capitanee la ciudad y con otra de Cultura, bien dotada, a Oviedo se le daría la vuelta.

Marisa Ponga dirige la de Igualdad y Roberto Sánchez Ramos, la de Cultura. ¿Cómo las ve?

La de Igualdad va pasito a pasito y la de Cultura necesita que todo el mundo trabaje alrededor de ella. Hay que hacer un Plan Estratégico Cultural ya.

¿Tiene ideas de por dónde podría caminar ese plan?

A la Concejalía de Cultura le falta de todo. Le falta personal y le falta consideración, desde fuera y desde dentro.

¿Quiere decir desde el propio Ayuntamiento?

Sí, sí y no lo entiendo.

Un libro sobre La Santa Sebe

Usted regentó durante casi 30 años un pub emblemático La Santa Sebe. ¿Echa de menos esos tiempos?

No. Lo pasé muy bien pero es una etapa ya cerrada. Aunque no del todo, estamos trabajando en un proyecto.

¿Cuál?

Vamos a publicar un libro sobre la historia de La Santa Sebe. Así que aprovecho para pedir a la gente que si tienen fotos, vídeos, recuerdos, posavasos... me los hagan llegar. Ángeles Caso y yo montamos nuestra propia editorial, 'Libros de la letra azul', y recurrimos al micromecenazgo para sacar adelante el proyecto. Es un proyecto personal de Ángeles y mío que demuestra que desde Oviedo se pueden hacer cosas y encima dos mujeres.

¿Hay fecha de publicación?

Queremos empezar con el micromecenazgo en el mes de diciembre, el día 23, que coincide con el aniversario de La Sebe. Es algo que me apetece mucho hacer porque es un libro objeto.

¿Ha elegido ya título?

Todavía no porque es algo que va creciendo. Empezó como una cosa pequeña y va creciendo, creciendo. Va a ser la historia de La Santa Sebe porque gracias a Dios no había tanta cámara como ahora.

¿Por qué da las gracias?

Porque las cosas que pasaban en las noches de La Sebe no tenían que salir de la noche y ahora no puedes hacer nada porque te sacan una foto.

Así que pasaban muchas cosas...

Como en todos los sitios, pero realmente parecíamos monjas comparados con otros sitios que iban de finísimos. Unos llevan la fama y otros cardan la lana.

Ya no existen locales como La Sebe. ¿Hay explicación?

Ya no tiene sentido que los haya porque el comportamiento de ocio es distinto. La gente no sale, están las redes sociales.

¿Son las culpables de que la gente no salga?

No, no las culpo, es fruto de la evolución. Ya no hacen falta sitios como La Sebe.

¿En qué etapa vital se encuentra?

En una etapa feliz aunque reconozco que soy una persona felizmente depresiva porque soy vitalista pero he pasado momentos malos que he sabido remontar. Ahora no me pregunto por qué me pasan las cosas sino para qué.