El Comercio

De Lorenzo vincula el descenso de la cifras de criminalidad «al sacrificio de los agentes»

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En la festividad de los Santos Ángeles Custodios se impusieron condecoraciones al mérito policial con distintivo rojo y blanco. / Alex Piña

  • El delegado del Gobierno anuncia la reducción, en cuatro décimas, de la tasa de delicuencia en los Ángeles Custodios

Cada año en la celebración de los Santos Ángeles Custodios, la fiesta de la Policía Nacional, el delegado del Gobierno, Gabino de Lorenzo, realza la labor de los agentes en la región que «consiguen que Asturias sea una de las zonas más seguras de todo el mundo» y que este año «es un poco más segura si cabe», insistió ayer. Hace justo un año, De Lorenzo había lanzado un guante al jefe superior de la Policía Nacional de Asturias, José Ignacio Díaz Salazar, recién llegado al cargo tras la jubilación de Baldomero Araujo. Le retaba De Lorenzo a bajar las cifras de criminalidad de una comunidad que ya tenía una de las más bajas del país. «Los datos eran magníficos, era difícil de superar, parecía imposible, pero se ha hecho. Se ha bajado unas décimas esa cifra, que ya era muy buena. Toda mi felicitación por no solo mantener sino bajar la tasa de criminalidad de la región», agradecía ayer De Lorenzo.

Esa felicitación venía a colación de las cifras de delincuencia registradas en el primer semestre del año. Esos datos, colocan a Asturias, junto a Extremadura, como la región más segura del país, con una tasa de 25,3 delitos por cada 1.000 habitantes, 18 puntos por debajo de la media nacional, frente a las 25,7 registradas el año pasado: cuatro décimas menos. «Esto no sería posible sin el compromiso y el espíritu de esfuerzo y sacrificio de todos los agentes», insistió, mientras señalaba las cifras en unos carteles colocados sobre un atril a modo de pizarra rompiendo un poco con la solemne del acto del Auditorio Príncipe Felipe. «Parezco esos hombres que van por la Gran Vía madrileña con unos carteles al frente y a la espalda anunciando la compra de oro. Esto no se vende, pero es auténtico oro», elogió De Lorenzo.

Este año quiso el Delgado del Gobierno tener una especial mención para las familias de todos los policías, «que quedan en un segundo plano, pero que ven como cada día sus seres queridos van a un trabajo de alto riesgo. Ellos, mujeres y maridos, se quedan con la incertidumbre de no saber qué les deparará el servicio. Quedan intranquilos y preocupados», subrayó. Porque tras cada una de las condecoraciones que ayer se otorgaron en la celebración de los Santos Ángeles Custodios se esconden historias de vidas salvadas y bandas de delincuentes desarticuladas gracias a la intervención de los condecorados.

La única Condecoración al Mérito Policial con distintivo rojo entregada ayer fue para el coronel José Luis Suárez por una extensa trayectoria en la Policía Nacional. También se entregaron otras cuarenta y cuatro con distintivo blanco a agentes y a personal ajeno a la Policía Nacional como la que recibieron dos compañeros de la Policía Local. Ángel Daniel Gutiérrez García fue distinguido tras 33 años de servicio en la policía municipal y su compañero Javier García Villanueva por salvar la vida de dos personas, una de ellas un hombre que una Noche Vieja sufrió un infarto cuando conducía. «Chocó contra otro vehículo precisamente porque se sintió indispuesto. Cuando llegamos nos dimos cuenta de que sufría un infarto y procedí a reanimarle», explicaba ayer el modesto agente. Esa intervención le salvó la vida. Entre esas historias anónimas también estaba la de María del Carmen Sánchez López, una auxiliar de seguridad de El Corte Inglés, que detectó a cuatro personas robando y facilitó su detención a la Policía Nacional. Eran miembros de una banda itinerante que se había desplazado a la ciudad para cometer diferentes robos en establecimientos comerciales y gracias a la intervención de la mujer la Policía Nacional recupero numerosos efectos robados que guardaban en su coche.

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Aunque si hubo alguien que levantó aplausos en la sala principal del Auditorio Príncipe Felipe, fue Lúa, una pastora Belga Mainois que tiene un impresionante currículum que le ha valido el reconocimiento a nivel nacional como la mejor de los suyos en toda España y que ayer recibió la medalla en casa, en la Policía Nacional de Oviedo. La perra especializada en detección de sustancias estupefacientes y papel moneda fue premiada por sus compañeros y lo agradeció moviendo el rabo mientras portaba su medalla al cuello.

Una ofrenda de elite

No faltó en el acto la ofrenda floral por los compañeros caídos, una corona de flores que este año portaron deportistas de elite que forman parte del Cuerpo Nacional de Policía. Álvaro Fernández Fiuza, tres veces campeón del mundo en piragüismo, en la modalidad de maratón, y Verónica Pérez, campeona del mundo en 5.000 metros pista en la competición policial, entre otros logros deportivos. Ambos compañeros de la promoción de 2008 comparten noches patrullando por la ciudad, que, garantizan, «es muy tranquila».

Ayer era día de celebración, pero el Delegado de Gobierno, tras asistir a toda la ceremonia, no pudo evitar la pregunta sobre las políticas de ajuste de recursos y personal estipuladas desde la Dirección General de Policía que obligan a centralizar las salas del 091 de todo el Principado en la Jefatura Superior, ubicada en Oviedo. «Lo que se trata es de optimizar el servicio, de hacerlo más eficaz, más eficiente. Es evidente que hay que adaptarse a las circunstancias. Es una cuestión general en todas las administraciones», explicó De Lorenzo. Será desde Oviedo desde donde se dispongan los efectivos y vehículos que acudan a una emergencia.