El Comercio

La capilla de La Cadellada está desacralizada.
La capilla de La Cadellada está desacralizada. / MARIO ROJAS

El PP se opone a que el Consistorio reciba la capilla de La Cadellada sin rehabilitar

  • Insiste en que la Consejería de Sanidad es quien tiene «el deber» de restaurarla, mientras los vecinos de la zona lamentan que «no se haga nada»

El grupo municipal Popular presentará esta tarde en el Pleno una moción de urgencia para pedir al gobierno local que no acepte la cesión de la capilla de La Cadellada, por parte del Principado, en el estado en el que se encuentra. «Nos oponemos a la cesión por su situación de abandono y más cuando el deber de rehabilitarla parte de la Consejería de Sanidad que para eso es su titular», afirmó María Ablanedo, concejala del Partido Popular. «No pueden cargar a las arcas municipales su rehabilitación», puntualizó la edil.

En este sentido, Ablanedo argumentó que el gobierno local, en caso de que no logre este primer objetivo, debería negociar con el Principado un reparto de gastos entre ambas administraciones para buscar una participación proporcionada y cuyos costes sean asumibles. La concejal del Partido Popular apeló, incluso, a la participación de la Consejería de Cultura. «Si un particular está obligado a conservar un bien de estas características no entiendo que a la Administración no se le exija lo mismo».

La callada por respuesta

El Partido Popular, por otra parte, lamenta que la Concejalía de Participación Ciudadana no dé respuesta a las reivindicaciones de los vecinos de la zona, que llevan meses solicitando la rehabilitación del la capilla y que se le dé nuevos usos. «Esta concejalía debería ejercer sus funciones de escucha y respuesta a las peticiones de los vecinos y dar salida a las propuestas para su uso», especificó Ablanedo.

En este sentido, la Asociación de Vecinos de Paulino Vicente y Teatinos confirmó que no han tenido contacto con la Concejalía de Participación Ciudadana. «Si saben de nuestras propuestas y no han hecho nada son cómplices con su silencio», aseveró su presidente, Santiago Camporro. El colectivo defiende el uso cultural de la antigua capilla como sede para las obras del pintor Paulino Vicente, ya que ya alberga el mural de la 'Última Cena', obra del pintor asturiano.