El Comercio

El plan de subvenciones del área social mantiene 20 convenios por 5,1 millones

Los ediles del PP, con la mano alzada, en una votación, ayer en el Pleno.
Los ediles del PP, con la mano alzada, en una votación, ayer en el Pleno. / ALEX PIÑA
  • Marisa Ponga anuncia un incremento del 30% de la dotación para las líneas en las que deberán competir las asociaciones que pierden el privilegio

Ana Taboada dijo ayer que el Pleno era un «ladrillo». No andaba lejos. Hasta el alcalde reconoció haberse perdido -«estaba despistado»- en medio de una intervención de su vicealcaldesa. Casi al final de las casi tres horas de sesión, el despistado era Fernando Fernández-Ladreda, incapaz de encontrar los papeles sobre la mesa. «Soy desordenado», confesó. Como el debate de ayer. Tanto que los grupos pasaron por alto los datos que facilitó la concejala de Atención a las Personas, Marisa Ponga, para defender el plan general de subvenciones, que se llama general, pero solo es para su área y la de Participación.

El documento aprobado por todos los grupos, salvo la abstención del PP, mantendrá 20 subvenciones nominativas, contra las que se pronunció la Sindicatura de Cuentas hace dos años. Es cierto, que hay una reducción frente a las 42 actuales; pero también que las que mantienen el privilegio, en su sentido etimológico -«ley privada»-, suman casi tres cuartas partes del presupuesto, 5,1 millones de euros. Se trata, según el documento, de proyectos consolidados, que llevan muchos años. Es la fórmula, casi declarar derechos históricos a las ayudas, que ha encontrado la 'casa' para mantener los programas 'grandes': Calor y Café, el albergue, Proyecto Hombre, Reciella...

Aún así, hay damnificados. La concejala del PP, Belén Fernández-Acevedo, los listó. Van desde Afesa, Adepa, Down Asturias, Aspaym a Cruz de los Ángeles o el Banco de Alimentos. Todas con «proyectos muy importantes» e insistió en el informe de la Sindicatura es de 2014, aunque la Ley General de Subvenciones tenga ya 13 años.

Para calmar tensiones, Ponga anunció que en 2017 el Ayuntamiento aumentará un 30% el presupuesto destinado a las líneas en las que las asociaciones que han perdido el privilegio deberán competir.

También las que opten a las ayudas de Participación. A su responsable Ana Taboada le tocaron las críticas más duras, por haber «dejado volar» el millón de euros para los distritos, «pese a que se lo advertirmos», le reprochó Luis Zaragoza de Ciudadanos.

No fue el único que tuvo que oír la vicealcaldesa. Se debatía el recorte en las dietas propuesto por IU, con una enmienda del PP «para corregir un error en el que participó la portavoz que ahora habla de maniobras», le espetó a la portavoz de IU, Cristina Pontón, el popular Gerardo Antuña. Taboada intervino para defender que los sueldos han de vincularse al salario mínimo y, de paso, recordar que Caunedo cobraba más de 66.000 euros y «otros complementos» por participar en Cajastur, «90.000 euros en 2009». Ahí le atacó Antuña por «no intervenir» cuando se hablaba de 'su' millón de euros «y leer ahora eso». «Hay que tenerla de granito», acusó y «te recuerdo que ya no hay más turnos salvo que quieran los proponentes». Y no, IU no quiso.

Tampoco quiso votar en contra de una propuesta del PP sobre los barracones de La Corredoria y arrastró a sus socios a abstenerse. Dio igual que las familias sepan desde el pasado 22 de septiembre la reorganización que hará que solo se den en las casetas Música y Religión y la existencia del compromiso de la concejala Mercedes González de vigilar el proceso. No fuese a ser que también se despistase.

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