El Comercio

La mujer que abandonó a sus tres hijas en un piso de Oviedo se sienta mañana en el banquillo

La acusada, en el momento de su detención.
La acusada, en el momento de su detención. / Álex Piña
  • La Fiscalía pide para ella una pena de tres años de prisión y diez de inhabilitación para el ejercicio de la patria potestad

El Juzgado de lo Penal número 4 de Oviedo acoge este viernes la vista oral contra la mujer acusada de abandonar a sus tres hijas en un piso de la capital asturiana en 2014, y para la que la Fiscalía pide una pena de tres años de prisión y diez de inhabilitación para el ejercicio de la patria potestad. La vista oral estaba inicialmente prevista para el pasado 7 de julio, pero fue aplazada ante el cambio de abogado por parte de la procesada.

Esta misma mujer tiene pendiente otro juicio, aún pendiente de fecha de señalamiento, por negarse a revelar el paradero de otro hijo, nacido en 2009, una causa por la que se enfrenta a una petición del fiscal de otros dos años de prisión y nueve de inhabilitación para la patria potestad.

Los hechos que se juzgarán este viernes ocurrieron en la noche del 18 de diciembre de 2014, cuando, según relata la Fiscalía en el escrito de acusación, la mujer abandonó su vivienda y dejó solas a las niñas, una de ellas de tan solo un mes y las otras dos de uno y dos años, de las que ostentaba la patria potestad en exclusiva al no tener las menores padre reconocido.

A la menor de ellas la dejó vestida únicamente con un pañal en una cama matrimonial y sin cubrir por cobertor alguno, y a las otras dos, con un pañal y una camiseta, descalzas, en el salón de la casa. Al oír el llanto del bebé durante horas sin que nadie le calmara, una de las vecinas del inmueble llamó a la policía a las 4:40 horas.

Los agentes se personaron en el domicilio de la acusada y, tras llamar al timbre y no abrir nadie, entraron en la vivienda a través de la puerta de la cocina, que se encontraba abierta y comunicaba por un patio con otro piso.

Los policías encontraron a las menores solas y sucias, y a una de ellas con una lata de cerveza en la mano. Según el fiscal, las niñas estaban "deficientemente atendidas por la acusada desde mucho tiempo atrás".

La mayor de ellas, de sólo dos años estaba "extremadamente delgada, hasta el punto de que se percibía en todo su cuerpo el esqueleto óseo y las articulaciones, tenía mirada ausente y huidiza, realizaba balanceos corporales en todas las posiciones, se tiraba del pelo, que presentaba extensas áreas de alopecia y eritemas, y tenía cicatrices en el área del pañal y cara interior de los muslos por escaso cambio del mismo".

La mediana, de un año, también mostraba eritemas y cicatrices en el área del pañal y cara interna de los muslos, y rechazaba el contacto físico y la proximidad, "manteniéndose aislada, balanceándose y mesándose el cabello", mientras que la menor, de un mes, presentaba escasa ganancia de peso.

El Principado de Asturias asumió la tutela de las tres menores y suspendió a la acusada en el ejercicio de la patria potestad.

Previamente, el Juzgado de Instrucción número 3 de Oviedo ya había concedido cautelarmente la guarda y custodia de las niñas al Principado.

Evolución positiva de las menores

La Fiscalía apunta que la menor de las niñas no presenta en la actualidad secuelas físicas ni psíquicas. La mediana presenta el desarrollo psicomotor propio de su edad, tiene buena presencia física y tampoco se prevé que le queden secuelas físicas ni psíquicas. Por su parte, la mayor también ha mejorado su desarrollo psicomotor y su alopecia y la anorexia reactiva están en vías de desaparición, aunque se desconoce en la actualidad si presentará alguna alteración futura como consecuencia de la situación vivida.

La acusada no fue localizada hasta a las 13:00 horas del 25 de diciembre, cuando fue detenida en la calle Arzobispo Guisasola de Oviedo. La mujer carece de antecedentes penales computables para la causa, ya que fue condenada en 2011 y 2014 por delitos de estafa.