El Comercio

Mentir en el currículum es pecado

La jornada de búsqueda de empleo contó con cientos de asistentes que acudieron a las charlas y mesas redondas.
La jornada de búsqueda de empleo contó con cientos de asistentes que acudieron a las charlas y mesas redondas. / ALEX PIÑA
  • Cientos de parados acuden a la 'Ruta del empleo' en el Palacio de Congresos

  • Los demandantes de trabajo contactan con algunas empresas y reciben consejos para presentar una buena candidatura

Buscar trabajo es algo parecido a desempeñar un trabajo en sí mismo. Requiere tiempo y mimo a la hora de elaborar un currículum vitae original o de mover las redes sociales que podrían ser clave para que un empleador descarte o acepte la candidatura. Quienes ayer asistieron a la jornada 'Hacia la nueva ruta del empleo', desarrollada en el Palacio de Congresos de la ciudad, tienen algo de ventaja en ese proceso: recibieron algunas claves directamente de quienes se encargan de seleccionar al personal. Y si algo les dejaron claro es que mentir en el currículum es casi un pecado.

«No tiene perdón. Si sus currículums no les gustan lo que tienen que hacer es algo para cambiarlo, pero no mentir. Los currículums tienen que ser dinámicos. No pueden pasar dos años con la misma información y dispuesta del mismo modo», explica Paloma Grijota, psicóloga con amplia experiencia en el campo de los Recursos Humanos. Ella misma se ha encontrado muchas de esas mentirijillas, sobre todo en cuanto al nivel de inglés se refiere. «Aquí se miente mucho con el nivel de los idiomas y también se dan la vuelta a trabajos, se adornan con responsabilidades que en realidad los demandantes de empleo no tuvieron», expresa. El secreto, a su juicio, está en transmitir una imagen positiva en un currículum que sea innovador, está en realidad en lo que cualquier persona elegiría. «Al otro lado del email hay una persona. Las personas deben preguntarse que currículum les gustaría ver», insiste.

El problema es que ahora uno no es solo la imagen que proyecte en ese documento. Están también las redes sociales y es más que probable que en un momento u otro de un proceso de selección, el encargado del mismo 'googlee' el nombre de sus candidatos. «Es un filtro más, por eso es fundamental que cada persona tenga una buena configuración de su privacidad», recomienda Olga Ferrera, psicopedagoga especializada en Recursos Humanos. Su consejo es de pleno sentido común: «Si dudas, no compartas. Si no saldrías con un micro a gritar algo a la calle, no lo publiques en las redes sociales», en unos perfiles que de existir deben estar activos sin duermevelas.

Además de las charlas y mesas redondas, los asistentes a la jornada pudieron dejar sus currículums en algunos de los puestos habilitados para ello. En el de la empresa de trabajo temporal Randstad recibieron un buen puñado de ellos. «Cada vez se mueve todo más y hay ofertas para perfiles muy diferentes», aseguran desde la empresa, donde ayer algunos iniciaron su ruta hacia el empleo.