El Comercio

El lugar donde ocurrió ayer el accidente laboral.
El lugar donde ocurrió ayer el accidente laboral. / PIÑA

Un hombre, en estado crítico tras caer del andamio de una obra en Cervantes

  • El herido se golpeó la base del cráneo tras caer desde una altura de unos tres metros en las obras del edificio de Anís de la Asturiana

Un hombre, F. F. P., de 54 años de edad, permanecía ayer ingresado en el HUCA en estado crítico tras sufrir una caída desde el andamio en el que trabajaba en la rehabilitación del edificio de Anís de la Asturiana en el número 19 de la calle Cervantes. El herido se precipitó desde una altura de unos 3 metros cuando se encontraba trabajando en la demolición interior del inmueble cuya fachada está protegida. Según sus compañeros debió caer desplomado hacia atrás y se golpeó la base del cráneo. Este hecho y el de que tuviera que ser reanimado de una parada cardiorrespiratoria por los sanitarios de la UVI móvil que se desplazaron al lugar de los hechos, llevó ayer a fuentes sanitarias a plantearse que, tal vez, la parada fuera previa a la caída.

Los hechos se produjeron a las 9.00 de la mañana y la llega de la citada UVI móvil y de la Policía Nacional y Local colapsaron el tráfico en la zona. Minutos más tarde la autoridad laboral competente compareció en el lugar de los hechos y se reunión con el responsable de prevención de la obra. También se acercó hasta la obra, Juan Luis Herrero, el administrador de Procoin, la empresa constructora, para interesarse por la situación del herido.

Procoin, en realidad, es tan solo la constructora de una rehabilitación que promueve ahora Tradehi Desarrollos, una sociedad limitada del Grupo Moisés Álvarez. La recuperación de este edificio histórico y protegido, obra de Bustelo, la inició Solvia, la inmobiliaria del Banco Sabadell, que obtuvo la licencia para hacer 20 viviendas y 21 plazas de garaje en febrero del año pasado, antes de venderlo a Tradehi.

El edificio fue proyectado por Enrique Rodríguez Bustelo en 1939 para la familia propietaria de Anís de la Asturiana como residencia y almacén de su negocio. Es muy conocido por haber albergado en sus bajos la discoteca La Real.