El Comercio

Ana Rivas.
Ana Rivas. / M. ROJAS

El Ayuntamiento estudia llevar la cabecera de la Línea B a Fabarín

  • La propuesta reduciría la frecuencia de la J a cambio de llevar el nuevo recorrido a través de San Claudio y hasta la ribera del río Nora

Después de más de 18 meses de retrasos, el puente entre La Florida y el parque del Oeste está abierto. Una nueva vía de conexión que ahorra un rodeo de más de 2 kilómetros a los conductores en su salida hacia el oeste. Si se lo ahorra a los turismos, también puede usarse para mejorar el transporte público. Con ese punto de partida en mente, la concejala de Infraestructuras, Ana Rivas, propuso esta semana a los vecinos de San Claudio, su entorno y los pueblos de la falda del Naranco una serie de modificaciones en el servicio que se probarán en las próximas semanas.

La primera de ellas pasa por llevar la cabecera de la Línea B, ahora Fitoria-Olivares, hasta Fabarín, para dar servicio, con ella y a través de San Claudio, a Ponteo o Malpica o el propio Fabarín. Pueblos estos últimos que ahora solo tienen conexión a través de la criticada Línea O. El recorrido de la línea B permitiría una frecuencia de paso de 30 minutos en días laborables y, además, haría el trazado a través de Las Campas, La Florida y su puente hasta Olivares.

El trazado convenció a los vecinos presentes en la reunión. De un lado aumenta la frecuencia de paso, de otro les acerca a las zonas comerciales de La Florida y también les acercará al centro de la ciudad y les pone a un solo transbordo del Hospital Universitario Central de Asturias, la parada más demandada de la red, con 566.000 viajeros de los 10,3 totales del año pasado. Solo hubo algunas quejas de vecinos de San Claudio. La reordenación conllevaría que la línea J (Otero-San Claudio) vería aumentar su frecuencia de paso: de cada 20 minutos a cada 30. Ana Rivas explicó que el objetivo es que si se logra aplicar el cambio, las líneas J y la nueva B intercalen sus horarios de paso por la localidad, de tal forma que pase una autobús cada 15 minutos.

Villamar y más allá

Si los pueblos de la ribera del Nora empiezan a disfrutar del servicio de la Línea B, las buenas noticias llegarán también a las localidades de la falda del Naranco a las que sirve ahora la línea O y que organizaron protestas y cortes de carretera cuando el anterior equipo de gobierno suprimió las líneas 6 y 16 para fusionarlas en este recorrido que pasa cada dos horas. El recorrido podría recortarse y pueblos como Llubrió o Villamar tendrían una conexión más directa con la ciudad para sus 11 usuarios de media diaria.