El Comercio

A la Casa Consistorial se le acaba el papel, literalmente

José Luis Cocina, ordenanza mayor que se jubiló en mayo.
José Luis Cocina, ordenanza mayor que se jubiló en mayo. / M. ROJAS
  • La falta de previsión de Personal ante la jubilación del responsable deja sin material a las oficinas municipales

Al Ayuntamiento se le acaba el papel. No se trata de la entrada en vigor de la nueva Ley de Procedimiento Administrativo Común, que desde el 1 de este mes ha proscrito el uso del papel en favor de la tramitación electrónica, que en esa materia por las Consistoriales se siguen usando algunas máquinas de escribir que harían llorar al ministro Montoro. Se trata de algo mucho más tangible: se acaba de verdad, y no solo se termina el papel, se consumen los tóner, no quedan casi carpetas y faltan bolígrafos.

Si alguien echa de menos las imágenes de colas en los supermercados y desabastecimiento en Venezuela, con las que las televisiones adornaron las dos últimas campañas electorales, puede madrugar mañana y acercarse al Ayuntamiento. El jueves, a partir de las 9.30, Personal abrirá «el despacho de Cocina» para distribuir «el material fungible» que haya, según comunicó ayer el área de Interior a toda la plantilla a través de un correo electrónico.

Lo del 'despacho de Cocina' no es banal. José Luis Cocina, jefe de subalternos, se jubiló este verano. No pilló a nadie por sorpresa, el funcionario que sirvió a seis alcaldes -desde Eloína Rodríguez hasta Wenceslao López- anunció que se acogería al retiro anticipado en enero de este año. Cuando se fue, en agosto, recordó que alguien tendría que hacer su trabajo. Entre otras muchas cosas, comprar el material de oficina. En Personal e Interior no se dieron por enterados, ni siquiera se hizo una asignación de funciones para encargárselo a otro trabajador de la casa. El resultado se verá mañana. Lo que haya dejado Cocina en su despacho será como el último paquete de pañales en un supermercado de Caracas. Y eso que los trabajadores municipales se lo olían. Ante su jubilación, los pedidos de material se dispararon: «En junio la gente empezó a aprovisionarse y a lo largo de este mes casi se agotó todo el presupuesto», explicó Cocina antes de su retiro en una entrevista en este diario. Ayer, había luces rojas en las impresoras, robos y préstamos de tóner. Venezuela.

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