El Comercio

La edil Mercedes González exige a la Protectora el libro de registro de la Perrera

  • Hay una treintena menos de gatos que, según una plataforma animalista, habrían sido sacrificados de forma irregular

El 9 de junio se hizo recuento en la Perrera. Ayer se hizo otro, tras una denuncia de la Plataforma de Entidades de Protección animal (PEPA), que afirmaba que se había producido un sacrificio masivo de más de 60 animales. El nuevo conteo dejó las bajas en 36 gatos, según confirmó la concejala de Medio Ambiente, Mercedes González, que ayer se reunió con Froilán Neira, presidente de la Protectora de Animales, concesionaria del servicio, y la veterinaria municipal.

Neira alegó que varios de los animales habían sido dados en adopción, para lo que aportó las correspondientes fichas, y otros fueron sacrificados por un brote de panleucopenia, una enfermedad vírica altamente contagiosa y que afecta a los felinos, para lo que adujo tener informes de una clínica veterinaria. Aunque la explicación parece completa, Neira no facilitó el libro de registro a la edil, quien anunció un requerimiento formal para que lo entregue, además de un informe de la clínica que avaló los sacrificios.

El Ayuntamiento se comprometió a una política de sacrificios cero en verano del año pasado, tras constatar ciertas deficiencias en el servicio. Además impulsó unos nuevos pliegos para el servicio, que ya están en fase de adjudicación. «El nuevo concesionario podría estar trabajando ya en noviembre», recordó González.

Concentración

Pero no todo parece tan claro como colgar fotos de gatitos en Facebook o anunciar una concentración para este domingo, desde la Estación del Norte a las 12.30, en protesta por el sacrificio de animales. La plataforma hizo 'lobby' para que el anterior equipo de gobierno retirase el contrato a la Protectora. Cuando esta Corporación aprobó los nuevos pliegos, anunciaron impugnaciones y urgieron cambios. La edil Mercedes González lo recordó ayer: «Se hicieron para que pudieran presentarse los cambios que nos pidieron. Sin embargo, cuando abrimos las ofertas (la semana pasada) nuestra sorpresa fue mayúscula». Ni la plataforma ni ninguna de las veinte entidades que la forman se había presentado.

La edil insistió en que el único cambio al que no está dispuesto el equipo de gobierno es a eliminar la subrogación del personal de los servicios. Justo lo que parecen pretender los animalistas: «No hay cabida a que estos trabajadores sean subrogados», exigió la plataforma, en un comunicado en el que pide que se paralice el concurso. González explicó que el personal -seis trabajadores- recibirán formación con la nueva contratista y que el concurso no se frenará.