El Comercio

El monolito homenajea a las inmigrantes y a Oviedo .
El monolito homenajea a las inmigrantes y a Oviedo . / ALEX PIÑA

Perú se siente en Oviedo

  • Los asistentes descubren una placa en la plaza de América, un homenaje a «los migrantes acogidos, engrandeciendo al pueblo hermano»

  • El Día de la Hispanidad llena de música y bailes típicos del país el centro de la ciudad

La Gesta se convirtió durante unas horas de ayer en la peruana plaza de Cuzco. El suelo estaba mojado y una docena de residentes en Oviedo bailaron dos de las canciones típicas de este país. Sonó «el segundo himno de la ciudad» que ellos llaman «'Valicha'», explicó Carlos Flórez. Protagonista de esta danza, portaba una cuerda que en algunos compases le unía a su compañera como símbolo de la cohesión entre las distintas culturas. Porque eso, justamente, celebraron ayer: la unión de los migrantes con su pueblo de acogida. Y lo hicieron también al son de 'Huantayo', mientras el público animaba con las palmas.

Tobías Sisgo era uno de los presentes. Llegó a la ciudad hace varios años y el Día de la Hispanidad rememoria sus orígenes y su tierra. Ayer, de hecho, los festejantes no perdieron la oportinidad de degustar juntos los productos típicos de Perú, como «el lomo saltado». Mientras Sisgo disfrutaba desde la barrera, su mujer grababa cada instante para poder reproducirlo durante el año. Maribel Oscanoa vestía uno de los trajes típicos de la «zona altiplana de Perú», que el colectivo conserva en el local donde se reúnen. No es la primera vez, ya lo ha lucido en otros eventos, como el desfile del Día de América en Asturias. Oscanoa llegó a Asturias hace tres años, pero no le resultó una región tan desconocida: «Se parece a Perú en el clima y en que todo está verde». Está contenta y ayer, en el Día de la Hispanidad, quiso que los ovetenses conocieran algo más de su país.

Organizado por la Federación de Asociaciones de Integración Multiculturales, la celebración dio para mucho más. Ante la presencia de la concejala de Atención a las Personas, Marisa Ponga, descubrieron, a media mañana, una placa en la misma rotonda de la plaza de América, que rinde homenaje a los «inmigrantes acogidos, engrandeciendo al pueblo hermano». Unas «palabras entrañables», destacó la edil.

El Día de la Hispanidad fue intenso. Una gala folclórica en el teatro de Pumarín puso el broche de oro.